Batemática

BATEMÁTICA, tb. Vatemática; subst. y adj. fem.

 Conjunto de reglas de articular figuras, usadas a menudo por vates o como bates, o las dos cosas a un tiempo, de ahí su nombre; según más modernos innovatores artis, procede de bah, despreciativo, y temática, significando en este sentido desprecio calculado de contenidos, o desdén de aquellos desdenes (hacia todo lo demás, impertinente) que configuran un significado, o temática de la palabra (vid. “cálculos de redesdén”, “bilis retórica”).

 Dado lo dudoso de su origen, ambas formas ortográficas han sido adoptadas por el uso y las autoridades. No así el reciente uso de “batematizar” queriendo significar matizar a golpes, precisar a saltos, extenderse en recuentos y enumeraciones inacabables.

 Es arte antiguo, éste de formar unidades discursivas y hacerlas desfilar a compás de reglas: expresión ésta que ya indica el nativo carácter paradójico de la batemática y su proclividad a figuras improbables de unidad de contrarios. Las primeras reglas de la batemática se encuentran ya en tratados antiguos, como el famoso postulado quinto de los pareados en la obra de Euclines, “por un renglón exterior a un verso pasan necesariamente otros para lelos que coinciden al final con el primero”. A partir del Renacimiento se pretendió reformularlas en sistema de cálculo, apoyándose en conceptos de la nueva Mecánica como “inercia”, “atracción” y “traslación” aplicados no ya al sentido del movimiento, sino al movimiento del sentido en el espacio de la frase. De esa época proceden algunos de los términos vatemáticos más asentados en el habla común, como “sentido traslaticio”, “doble sentido” o “prohibido cambiar de sentido”. Decaída a partir de las reformas de la Lógica en el siglo XVII, la Batemática como proyecto de preceptiva literaria recobra su vigor a partir de 1920 con el desarrollo de las máquinas de trovar (vid. Mairena, Juan de; Eisenstein, S.). En la actualidad se la considera una rama hiperbólica y otra elíptica de la parábola informática, resultado de su proyección en una m-brana de un espacio decadimensional, o más sencillamente, un nudo marinero guardando la ropa del todo. Mientras nada.

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