MIENTRAS LAS MOSCAS DESCRIBEN EN EL AIRE

  

al borde del ansiado final de los relojes

el niño en la azotea desiste de los dedos

y cae, por las casillas de fechas con geranios

ardiente meteoro de miel, curva suspensa

 

al borde de una mar de rota sal y espuma

el hombre en su agonía desiste de los versos

y cae, por las camillas de enfermos cumpledaños

rocio ceniciento de piel, carne de siempre

 

al borde de pasados relojes y finales

el viejo en la alborada fragante de los huesos

desiste de los nombres y alzado en horizonte

cae, asido tiempo,

en la cuenta sinfín del firmamento

 

mientras las moscas describen en el aire

jeroglíficos del mundo sin mensaje

 

 

 

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