A LA HORA ESCASA

viejas fotos de carné en sucesión de orfandades

 

habrán ocupado su lugar siempre tarde en los espejos

de la noche.

A la hora de la verdad

habrán suplantado su voz en las almohadas

gemidos que no fueron

sino,

solo azahar

ajeno y marchitado de otros sueños

familiares.

Habrá cumplido la memoria

su labor agridulce de naranjas

a medias

palabras, de sombras a medias

exprimidas en lechos como historias

rectificando al tiempo en sus errares.

Habrá habido lo amado,

inadvertido en el fondo de barrios y amarguras.

Habrá habido macetas y accidentes,

cuerdas y locuras, y gansos, y tormentas,

habrá habido lo justo y saltamontes,

encuentros y alfombrillas y pasos en el hielo,

los unos y los otros, y lo cierto

es

que a la hora de la verdad

escasa

habrá habido de todo y de nuevo

nada

resumirá su frase que no supo decir

toda una vida

a la hora escasa

de la verdad

sin medias.

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