{"id":1066,"date":"2014-03-05T14:50:39","date_gmt":"2014-03-05T13:50:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transiberianos.com\/?p=1066"},"modified":"2017-10-04T16:34:01","modified_gmt":"2017-10-04T16:34:01","slug":"tango-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/transiberianos.com\/?p=1066","title":{"rendered":"Tango vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe;\"><i><span style=\"color: #b8b1b1;\">\u00bfAcaso hay frase que abrevie el llanto? \u00bfQue lo dilate en procesi\u00f3n de garabatos? Ese que nace debajo del aire, debajo del aliento, donde el cuerpo se encorva y se parte en un sollozo, seguro que alg\u00fan nombre griego tiene.\u00a0 Pero sus dos ojazos pegados a la colchoneta en la casa en sombras, eso no conoce nombre. Es igual. Lo llevar\u00e9 a la playa antes de que muera. Lo llevar\u00e9 al Monte, a ese Lugar donde Huele Todo, antes de que muera. Lo subir\u00e9 y bajar\u00e9 en brazos la escalera que yo hice, los nueve pelda\u00f1os para que pueda cagar, mear, los infinitivos de la vida todos, antes de que muera. Las palabras, para el que a\u00fan se esconde por sobre el aire, por cima del aliento junto.\u00a0 Ojal\u00e1 tarde en desenga\u00f1arse. De esos dos ojazos buscando en la sombra, busc\u00e1ndome a\u00fan, no hay qui\u00e9n que pueda<\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe;\"><i><span style=\"color: #b8b1b1;\">Venir desde el otro lado del mar para hallar la felicidad en la tierra, tras media vida de putadas y abandonos, para perder la otra media de repente. \u00a0Par\u00e1bola para el novelista predicador sin moraleja \u00bfPor qu\u00e9?, pregunta de periodista para Dios. Ni hago relaci\u00f3n ni hago preguntas, lloro por la casa en la tarde ca\u00edda.<\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe;\"><i><span style=\"color: #b8b1b1;\">Haber hallado una manada tras tanta soledad amarrada a ese lugar oscuro bajo la pila. Una manada y unos palmos de tr\u00e9boles bajo las dos palmeras. Donde jugar. Haber hallado un Nudo Malva y en su final una Mano, la m\u00eda, con quien medirse. En toda la extensi\u00f3n de la inocencia. Haber de morir sin m\u00e1s, ahora.<\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe;\"><i><span style=\"color: #b8b1b1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hago preguntas. Lloro por la casa a solas, injusto con los dem\u00e1s. Lloro por los ojos y por los labios, y aun perdidas ambas costumbres, lo primero es lo primero y se recuerda mejor.<\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe;\"><i><span style=\"color: #b8b1b1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como recuerda el cuerpo. Se est\u00e1 quedando en los huesos, que es decir en la memoria. Anda, porque un infinito de cuerpos anduvieron hasta el final. Sin preguntar por qu\u00e9, ad\u00f3nde. Late, porque morder ya apenas puede, porque al latir parece que empujara a\u00fan un poco m\u00e1s eso que es el mundo: La Ma\u00f1ana y su Galleta, la deriva lenta del sol por la cornisa, las Baldosas Calientes en el lomo, luego el lento deslizarse entr\u00e1ndose las sombras. Y el retint\u00edn abollado de los platos, y la revoluci\u00f3n en La Manada. La Manada. La Manada. <\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe;\"><i><span style=\"color: #b8b1b1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No s\u00e9 si lloro porque \u00e9l la pierda o porque yo pasar\u00e9 por este paisaje mismo sin horizonte y sin haberla encontrado.<\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">20 de Febrero, seis y media de la tarde seg\u00fan la hora de Dios. Hora de morir seg\u00fan los hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Somos infieles y olvidamos, Tango. No s\u00e9 c\u00f3mo pudisteis venir a nosotros junto al fuego. \u00bfY t\u00fa, que te asustabas de la estufa? Nos bailan las figuras huidizas, llameantes, hasta flam\u00edgeras y espl\u00e9ndidas, en alguna parte sin lugar y enseguida escapan. \u00bfSer\u00e1 por eso, por la caza a que salimos en su busca luego, tarde siempre? Pero tu s\u00f3lo cazabas de espacio olor de maticas, maravillas desconocidas por el huerto: esto se llama tomillo, Tango, me lo ense\u00f1\u00f3 a oler mi madre. Esto es romero y esto un mandarino, gran \u00e1rbol amable para perros que nunca alcanzais a oler las copas.\u00a0 <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcas esparcidas. En la grava a\u00fan quedan pisadas y cacas tuyas. En mis brazos a\u00fan puedo sentir amputado tu peso muerto, envuelto en la toalla, y vivo, todas esas veces antes. Las que ya oscurec\u00edan de dolor y las otras, las primeras, las que hinchado de abandono y de cadena no pod\u00edas alzarte contigo hasta la furgoneta para el Paseo por el Gran Lugar con \u00c1rboles. Caballito caballote de qu\u00e9 ajedrez extra\u00f1o, tu salto apenas alcanzaba a alzar las patazas de alante dos palmos del suelo. Con un ladrido y tus ojos radiantes, suficiente mensaje. En una botella rota por ning\u00fan mar de memoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La vida de don Eugenio de Puntafiera ser\u00eda una apasionante novela, g\u00e9nero espejo del alma contempor\u00e1nea a cualquier momento, de no haber estado libre de espejos y sombras y momentos, por completo, en todo instante, y hoy, en ninguno, enteramente. \u00a0\u00a0 Don Eugenio era un fiero pitbull llamado Tango al que asustaban los aviones y las estufas de butano. Lo primero podr\u00eda explicarse por su manera de llegar a esta tierra medio isla medio mar y nada del todo y todo a medias.Y lo segundo por alguna otra circunstancia, como todo lo de m\u00e1s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Lo de menos, lo que se echa de menos, ya es otra cosa. Lo restante, que ya es otra cosa y a estas horas debe seguir envuelta en la toalla amarilla en una nevera de veterinario, en espera de un fuego distinto y no de butano, es lo que no admite explicaci\u00f3n. Y lo que explica lo m\u00edsero de novelas y almas contempor\u00e1neas en todo momento, incluidos el ejecutivo y el legislativo: \u00e9se que dictamina raza peligrosa a cualquier modo de ser que a \u00e9l le asuste excluyendo sin embargo a los espejos de cualquier pelaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Eugenio era un fiero pitbull que ladraba a las estelas de aviones por el cielo, o al ruido, o a los que iban dentro. Tal vez por su modo de llegar a esta tierra medio todo medio nada. Ya no hay modo de saberlo contempor\u00e1neamente, pero tampoco antes, cuando extempor\u00e1neamente brotaba de un lugar sin dictaminar de la ma\u00f1ana un bramido como no lo ten\u00edan oido jam\u00e1s las paredes de La Casa, ni las orejas de La Manada. Acaso ladraba al cielo, acaso a esa arrogancia jactanciosa que no le dejaba escuchar lo azul. Cuando se ha vivido\u00a0 encadenado bajo una pila, un motor a reacci\u00f3n puede provocar esas reacciones motoras; salvo quiz\u00e1s a pasajeros definitivos y ejecutivos que lleven a\u00f1os ejecut\u00e1ndose bajo falsos techos sin que los aten cadenas falsas a la mesa y sin ver el cielo, que \u00e9sos se los llevan puestos cuando tienen que cruzarlo por obligaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Eugenio s\u00f3lo cruz\u00f3 el cielo una vez, mas al parecer fue inolvidable. A\u00fan se llamaba s\u00f3lo Tango, porque la pila de referencia estaba situada en M\u00e9jico, que es decir contempor\u00e1neamente pero al siglo XVII cuando a\u00fan se escrib\u00eda con letras romanas, o sea, cuando a\u00fan se escrib\u00eda \u00e9l a su modo, con verbo reflexivo, y no lo dictaminaban otros en s\u00edmbolos algar\u00e1bigos. Es decir, como se ladraba Tango en cielo, todo junto, apenas desembarcado en la cruel madre patria y antes de que \u00e9sta le diera, con el tiempo, sobrada explicaci\u00f3n de su adjetivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Probablemente el destino de Don Eugenio antes de ser nombrado fuera acabar en una pelea de perros. Atado bajo una pila y con las orejas recortadas, en M\u00e9jico y el ama lejos, probablemente. S\u00f3lo que vivir no es probable, la prueba es que una vez ocurrido no quedan pruebas, o s\u00f3lo algunas dif\u00edcilmente colegibles, pues de ordinario los sollozos s\u00f3lo los entiende a solas y sin leer quien los emite, si acaso. Y palabras de memoria de tanto acaso, ni \u00e9se. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El aeropuerto de Barajas en d\u00eda de huelga general no parece el mejor modo de aterrizar en la cruel madre patria. Un perro retrocolombino cruzando la mar oc\u00e9ana drogado y entre nubes ya es pasaje harto inhabitual para funcionarios y operarios hartos en general, y aun as\u00ed, del trabajo en particular. Pero sobre todo, un aeropuerto no es lugar para perros, sino para frases hechas cartelera llamativa y r\u00f3tulo inconfundible. Sus dise\u00f1adores tienen previstas casi todas las incidencias del universo casiglobal, desde un parto de trillizos hasta una boda por poderes o un sepelio de equipaje <i>ab intestato<\/i> a pie de cinta. Aun bandadas de palomas y plagas de langostas se dan por protocolizadas, como otras peri\u00f3dicas invasiones animales cada mes de Agosto. Pero no la llegada de un fiero pitbull retrocolombino que ladra a los aviones, a un aeropuerto, en d\u00eda de huelga general.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En alguna parte de esas cajas enormes de concreto llenas de cajitas de pl\u00e1stico y cristal llenas de figuritas y olores a desodorantes, desinfectantes y destergentes deb\u00eda de haber un diminuto transportinazo lleno de pitbull hambriento, y sediento, y sedado, y cabreado por el sedante, que es el principal efecto de los sedantes que son efecto del protoculo de retroembarque para perros retrocolombinos, que exige del sedante que se de antes de estar seis horas antes dentro de una caja para admitirla luego en otra caja enorme que cruje y rechina durante horas, y sin rechistar. \u00bfEntiende lo que le digo, camarada, no le parece que huelgan las palabras? No, el compa\u00f1ero huelguista no sab\u00eda si hab\u00edan llegado vuelos o carabelas de Tenochtitl\u00e1n, ni si estaba autorizado por la l\u00f3gica antiautoritaria para informar o no de su ignorancia puntual o habitual, ni mucho menos del protocolo a seguir un d\u00eda laborable con un animal de raza peligrosa que no guarda los protocolos un d\u00eda de huelga general.\u00a0 <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En su defecto hab\u00eda, eso s\u00ed, indicadores ic\u00f3nicos de casi todo el repertorio del g\u00e9nesis: regaderas que quer\u00edan decir ducha pero se confund\u00edan, por el vapor, \u00bfo quiz\u00e1s se avecinaban chubascos en el interior de las cajitas enormes donde hab\u00eda una caja con un pitbull cabreado y sin mear en alguna parte? Los hab\u00eda amarillos y negros, con dibujos de aviones inclinados de un lado e inclinados del otro, de crucigramas con ruedas, de b\u00fahos con faros, de maletas en una estanter\u00eda, de tazas de caf\u00e9 con emanaciones o pantanos con asa. Y aun alguno hab\u00eda de perros tachados, y otro de perros ense\u00f1ando a alguien una regadera \u2013invisibles ambos, pero se supon\u00edan- que llevar\u00edan entre las patas traseras. Pero nada, ni trazo de una cajita con un fiero pitbull hambriento y sediento y sedado y cabreado dentro. Paneles y carteles indicaban la inminente cancelaci\u00f3n del capitalismo y varios vuelos. Pero en alguna parte deb\u00eda de&#8230; en fin, no hace falta extenderse como se extendi\u00f3 quien buscaba largo y tendido por toda la extensi\u00f3n superficial de las cajitas 1, 2, 3 y 4 a Don Eugenio catec\u00fameno, que a\u00fan estaba por bautizar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para lo que no estaba era para guasas, ni cartelitos, ni indicadores interactivos de huelga de interactividad, ni llamadas desesperadas\u00a0 por el m\u00f3vil, ni consultas en internet. As\u00ed es que en alg\u00fan momento del d\u00eda laboral no computable, de alguna parte del espacio funcional por antonomasia, a trav\u00e9s de cajitas y ambientes a personalizar y sensibilidades a no ofender y preferencias \u00e9tnicas a respetar, lleg\u00f3 sin respetar normas ni paneles un ladrido de otra etnia. No una versi\u00f3n zip para caniches, no un ladrido parlamentario, de \u00e9sos que substituyen cualidad por cantidad y basan su singularidad intransferible en la reiteraci\u00f3n colectiva, el c\u00e9lebre guau guau guau. No. Al decir un ladrido no se trata de un determinado art\u00edculo indeterminado, a aceptar por simple mayor\u00eda. Sino de un numeral. Algo lleg\u00f3, era uno en junto, y sin precisar m\u00e1s precisiones, eso uno era Ladrido. El Ladrido. Resonando y retumbando y rebotando por los fondos de las inmensas cavernas plat\u00f3nicas con carros alados volando hacia sus puertas de no embarque usted, que hay huelga. Venido de alguna parte, esa s\u00ed indeterminada entre tanta indicaci\u00f3n y tanta sordina de paneles diferenciantes y espacios diferenciados. De donde aquello viniera, all\u00e1 se hallar\u00eda el ignoto Don Eugenio, con transportinazo y ama adjunta. Si quisiera repetirlo usted, \u00bfle molesto con\u00a0 un ladridito?&#8230; pero qui\u00e1, la encarnaci\u00f3n de la idea no puede darse en el mundo tan a menudo, parece que viniera de por UORF. Del otro lado del cristal deslustrado de aquel pen\u00faltimo rinc\u00f3n de dependencia, al extremo del piso o perd\u00f3n nivel inmediatamente superior al que a la saz\u00f3n sustentaba la b\u00fasqueda y al buscador con un simulacro sensorial de caf\u00e9 a un precio ideal. De ah\u00ed, de ah\u00ed sale. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y tanto. Y Tango. Y tanto Tango junto capaz de abrirse solo, con un ladrido s\u00f3lo, paso entre iconos y rayas de colores y paneles invisibles que no hay que traspasar, paso a su figura literal entre tanta palabrer\u00eda figurada en figuritas para mejor compresi\u00f3n entre los pueblos y razas del mundo, salvo una. Potencialmente peligrosa en vez de peligrosamente real. De aqu\u00ed, de Aqu\u00ed sale el Ladrido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Y tanto. Y Tango. Y tan as\u00ed fu\u00e9 que, alcanzando el inminente transportista este lado del cristal, al son de aquel bramido los muros del Jeric\u00f3 de dise\u00f1o acabaron de estremecerse y cedieron a la emoci\u00f3n, corri\u00f3se un entrepa\u00f1o de gusto o por el susto, y convenci\u00f3 el prodigio aun a los m\u00e1s descre\u00eddos de que Dios es justo y m\u00e1s vale abrirle puertas a quien hambriento y sediento, y aun sedado, parece poder abrirse solo la de su celda en cualquier momento. Bienvenida a Espa\u00f1a, se\u00f1ora y compa\u00f1\u00eda,\u00a0 y v\u00e1yase de aqu\u00ed con Eso cuanto antes. Mu\u00e1, mu\u00e1, menuda mierda, v\u00e1monos a casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El primer paseo que el transportista di\u00f3 a don Eugenio tambi\u00e9n fue metido en una caja. Por un largo pasillo, e inh\u00f3spito, e inodoro. Dentro de aquello descomunal, que por dos veces se volc\u00f3 y consigo al transportinazo, algo blanco y marr\u00f3n y grande, muy grande, rebull\u00eda de espacio, confuso. En torno a dos ojos. \u00bfSeguro que cabr\u00e1 en la furgoneta? Seguro. V\u00e1monos a La Casa. Que cuanto antes lleguemos antes sacaremos a los otros del hospicio, no se vayan a creer que los han devuelto al principio. \u00bfOtros&#8230;? \u00bfUoo..oof?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque en el principio fueron la soledad y el encierro, y un interminable zumbido y raro alrededor, por toda la oscuridad movediza. Ya estamos fuera, \u00bfqu\u00e9 tal si paramos y sale a mear su nueva tierra?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hago relaci\u00f3n. Ni preguntas. T\u00fa no has sucedido, Tango, al costado est\u00e1s. Junto, Tango. Y pausado te juntabas a la pierna. Fiero animal, raza peligrosa, desobedeciendo la orden preventiva si acaso para olisquear un pasmo verde entre las piedras, Camino del Monte. No importa que tus primos se hayan perdido al galope barranca arriba hace ya una eternidad. T\u00fa no has sucedido ni suceder\u00e1s, est\u00e1s al costado. Junto. Junto a Trist\u00e1n y Nui hasta hace unas horas. Junto a Frida y Mico ahora, o nunca. Junto a nosotros los raros, los partidos que siempre vamos estando y nos vamos yendo a la vez en dos partes, como a los pinos dos perros, uno blanco y otra negra, junto a esta vez de las piernas, dos, de mi nosotros siempre. Junto pelo, junto calor, junto peso. Junto Tango. Ovillo de pieles y manos y patas y mangas sucias junto a la estufa, no chupes Eso que es sucio y mata. Junto al tiempo rasgado al fin con rasgos, una cara al fin el d\u00eda en redondel de gestos consabidos, \u00a0de manada, que van y vuelven, juntos: el de La Ma\u00f1ana sesteo y zumbar de moscas; el de acudir ante la Alta Mesa a barrer pelusas con el rabo, hay que colaborar en La Casa, al sonar las campanillas del noticiero para anunciar sucesos y el ladrido carill\u00f3n de Trist\u00e1n para corroborar las nueve; el de revuelo desplegado en abanicos de nervios y lat\u00f3n entre Los Muebles al entrechocar la tarde con el fin de las raras herramientas y las manos de quitaip\u00f3n, el clong de la puerta del taller y la Rifa de las Galletas; el de la estufa de la noche que al fin, al fin del d\u00eda, ya no asusta. Correr del sol al fin con rostro. Junto a nada, junto en La Manada, nada y ninguno puede sucederte. Junto en nombre, Tango.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Como nadie pod\u00eda adelantarte. Ni Trist\u00e1n lo enigm\u00e1tico podenco con su sexo que ya no descubrir\u00e1s. Ni la Nui en su vaiv\u00e9n entre lo humano y lo perra en junto, en paseo y en caricia en dos partes a la vez. Ni las sombras de fantasmas que habitan en ese raro bosque de las voces y parece que anticipan conejos y sucesos antes de que lleguen. Salvo a t\u00ed. Nadie pod\u00eda adelantarte, como sucederte. No en tu vertiginosa calma descubriendo mata a mata, hoja por hoja y diente por diente de le\u00f3n, y jara, y pinaza h\u00fameda,\u00a0 el nuevo mundo. Junto al Mediterr\u00e1neo. Sin hacer relaci\u00f3n del Suceso \u00fanico y solo, singular, continental: estar, junto. Las hambres, las sedes de la pila y la cadena y la soledad, del sof\u00e1 y del patio bajo el humo perpetuo de Tenochtitl\u00e1n en la hora de la ruina humana, todo lo estado y lo pasado, los estados mejicanos unidos en tu estar. Junto Tango. Don Eugenio de Puntafiera, el nunca adelantado real, en la Nueva Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tango ladra a los aviones. La medicina trata de sanar enfermedades. Las palabras quieren decir. Hoy el cielo est\u00e1 en silencio y luz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tango pis\u00f3 por vez primera la tierra peninsular de su tumba en una gasolinera de autov\u00eda. M\u00e1s bien en los aleda\u00f1os, por la costumbre peninsular de echar sobre todo una buena capa de algo que llaman concreto y todo lo tapa. Los asuntos, las obligaciones a que hay que ir, el grano al que tambi\u00e9n y m\u00e1s aprisa, la vida que sigue, el no somos nadie y otras concreciones del difuminado, atm\u00f3sfera caracter\u00edstica de la gran pintura espa\u00f1ola que retrata el alma de su barroco o viceversa. Hab\u00eda, en lo concreto, un remolque cargado de muchos cerdos y un hombre, todos bajo una misma farola. Rayas de otro gris distinto en el suelo. Una pared de \u00e9sas con agujeros, de palitos fr\u00edos y cruzados y todos iguales entre cuatro de las cuales \u00a0suelen vivir los perros, pero s\u00f3lo una, y sin tir\u00f3n en el cuello al acercarse. Y de repente, en uno de los agujeros de la valla, mucho m\u00e1s grande, tierra. Otra tierra. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00bfA qu\u00e9 no huele\u00a0 esto? Ni a pl\u00e1stico ni a desinfectante. \u00bfA qu\u00e9 no suena? Desde luego, a ese zumbido interminable dentro de una caja dentro de un tubo con sacudidas durante horas no. El transportista no dejaba de mirar su cuello mientras aquella aspiradora con pintas de belfo palpaba palmo a palmo la tierra del nuevo mundo en busca de mata apropiada hasta hallarla y alzar la pata. \u00bfEra de Rosales, lo del estandarte en la playa con muchos monos vestidos y al fondo una barca sin cerdos? Pero ese cuello es de Miguel Angel. Y con Eso dentado al final. Como mordiere, adi\u00f3s cataplines catapl\u00fan. El transportista, por el momento, ciertamente delicado, se as\u00eda a la distancia de una correa como un Pinz\u00f3n a su carabela. Tras el ladrido que abri\u00f3 de par en par los muros del Jeric\u00f3 aeroportuario, Se comprende. L\u00e1stima que Se nunca tenga perro. Sino certezas en concreto, como cerdos en cami\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Remat\u00f3 aquella primera entrada en la tierra no haberse hallado mordiscos de can\u00edbales, sino un par de bocadillos acordeonados, por el envoltorio, al amor de otra farola distinta a la de los cerdos con remolque. El ama vieja vuelta, los pies olorosos del transportista reci\u00e9n aparecido, ruido de envoltorio \u00f1am. Bastante atractivo considerando lo pasado, ponder\u00f3 el reci\u00e9n llegado, y para indicar con suficiente claridad su disposici\u00f3n a participar se detuvo en donde estaba. Ni patitaza levantada, ni meneo de rabo, ni acercamientos m\u00ednimos a hurtadillas clamorosas restregando culo en lo concreto. Estar. Junto.\u00a0 Raz\u00f3n suficiente en lo concreto, y sin que Leibniz viajara en el cami\u00f3n o regentara la gasolinera. Principio de la identidad de Don Eugenio entre lo indiscernible de aquella primera noche en esta tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Habra sido por conocernos de maduros tirando a pochos, o por designio estelar, pero dolor e inesperanza vencidos entraron juntos junto con Tango junto sin alharacas en casa. Lo contrario de Nui, que lleg\u00f3 manojito de ojos en un trozo de noche y desde entonces va, y viene, y mira, he ido y he venido, me voy a ver si he venido, ya estoy aqu\u00ed, que s\u00ed, que me hab\u00eda ido, eso era un p\u00e1jaro ahora vengo ahiv\u00e1 la nube, por d\u00f3nde va, por d\u00f3nde iba, voy a ver y enseguida vengo. Pero cuando Tango junto entr\u00f3, La Casa se llen\u00f3 de espacio sin prisas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 O por haber venido Nui por la muerta Frida, o por llegar Don Eugenio de dolores aun peor que pasados, imaginados. O por cualquier otra raz\u00f3n de sim\u00e9tricas contrariedades, \u00a0tan mo\u00f1o\u00f1a en plano como todas las razones y los cuartos de da\u00f1o. No hemos tenido infancia junta, mocedades locas junto, ni las trastadas del pis y las alfombras ni las fugas galopantes por la vecindad hemos tenido en junto, en nuestro junto. Don Eugenio lleg\u00f3 viejo y jodido de adentros y de esperanzas, tal vez por eso entr\u00f3 tan de espacio sin prisas y se qued\u00f3 sin alharacas en esta casa, que por ser nada m\u00e1s una casa bajo el cielo en alg\u00fan lugar con matas era, sin duda de ning\u00fan g\u00e9nero humano, La Casa. La Casa de su vida en bajada. Del otro mundo nuevo en \u00e9ste viejo, del nuevo mundo del rev\u00e9s y la cadena y la mala suerte al viejo del derecho y el templo y la palmera y la mala suerte. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando Tango junto entr\u00f3 en casa se llen\u00f3. De espacio, de colchonetas, de ojos. Pero es que en M\u00e9jico me lo van a matar, pero es que no hay traducciones, andamos muy justos, no podemos permitirnos, con una manta en el suelo vale, total, est\u00e1 acostumbrado, en el patio de atr\u00e1s, que hay valla, que tiene que estar encerrado, que lo dice la ley, que se apa\u00f1e con lo que hay. A los pocos d\u00edas de entrar Tango junto en casa entraba en casa una colchoneta muy pipiola con su Piol\u00edn imperial y que Dios salve a la reina y al c\u00f3digo penal, se le nota que pasa fr\u00edo, claro, viniendo de All\u00e1, que duerma con los otros de momento s\u00f3lo, por ah\u00ed ha de estar una manta vieja que, este plato le vendr\u00e1 mejor, que es grande y. Destitu\u00edda de su futuro de colch\u00f3n, la archimanta de envolver oc\u00e9anos y reactores qued\u00f3 arrumbada en el trastero del patio de atr\u00e1s, junto con el transportinazo obligatorio para fieras voladoras, y con el trastero, y la valla legal, y el patio de atr\u00e1s, y la idea de domiciliarlo junto pero no tanto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">La colchoneta de Piol\u00edn dur\u00f3 lo que el amor a la verdad en cuanto se aplican patas de verdad a la indagaci\u00f3n de lo verdadero, que est\u00e1 debajo y es m\u00e1s duro. En concreto, el piol\u00edn se rompe y a la borra esparcida se le llama cultura o qu\u00e9 putada, Tango, que estaba nueva, eso no se hace. Tab\u00fa y tot hem fet la mateixa cosa, en s\u00ed o fuera de s\u00ed, alguna vez rota en jirones. Total, La Casa se llen\u00f3 de restos de totalidades piolinas e imperiales empaquetados juntos en el interior de la funda m\u00e1s resistente, la sint\u00e9tica, a barullo y a posteriori; \u00a0la m\u00e1s vieja, la que no llevaba ninguna palabra escrita, ning\u00fan icono, la que persist\u00eda en junto con s\u00f3lo un desgarr\u00f3n insuperable en el costado y por eso arrumbada en el trastero. M\u00e1s o menos a esa altura de proceso de interiorizaci\u00f3n cultural, el cabez\u00f3n tricerat\u00f3pico de Don Eugenio que ya estaba bautizado curs\u00f3 la orden de admisi\u00f3n del desencanto con lo substante y aceptaci\u00f3n de superficiales absurdos remendados, s\u00f3lo por venir de La Manada. Y en adelante se limit\u00f3 a recordar, no que \u00e9l lo buscara, sino lo que buscara debajo y dentro. Eso s\u00ed, su par de lentas rotaciones en torno al ojo del culo antes de acostarse, con esqueleto de gesto de cavar antes de acostarse, ya no se lo quit\u00f3 nadie sino la muerte en ciernes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tango lo hac\u00eda todo de espacio. Enseguida se hizo patente que viv\u00eda en un universo paralelo al de Trist\u00e1n, el podenco \u00e9lfico. En la salida postrera del D\u00eda para el homenaje urinario a cada nuevo cumplimiento del orden planetario, apenas estaba poniendo el pie Don Eugenio en el octavo de los nueve escalones que llevan abajo, a la tierra, cuando ya Trist\u00e1n volv\u00eda al trote airoso rozando apenas maticas y pelda\u00f1os rumbo a la consagraci\u00f3n de la Galleta. Que deb\u00eda dilatarse por esperarle a \u00e9l y su corpach\u00f3n, como todos los horarios y costumbres de La Manada. Aun Las Gatas, esa estelar redondez autorrotatoria del reino animal,\u00a0 acabaron haci\u00e9ndole en sus man\u00edas un ampliado hueco, que a su escala deb\u00eda de resultar inmenso vac\u00edo intergal\u00e1ctico, al pausado desplazarse su cabez\u00f3n entre los tiempos ajenos y sus olorosas novedades. Silencioso, inquietante, hasta ominoso tal vez, ese lento paso a paso silababeado como un conjuro o una kata de ignotas artes marciales y temibles. En verdad Don Eugenio no quer\u00eda romper nada de este sitio tan lleno de todo junto, y tan desconocido. Pero ser grande y fuerte en silencio, y m\u00e1s si se es de espacio, lleva a sentir por fuerza amenaza; lo pone en todos los manuales de fil\u00f3sofo y otras colchonetas destrozadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con Nui no hab\u00eda problema, su universo era transversal a todos, entre los que iba y ven\u00eda para comprobarlo a cada instante, que son esos agujeros de gusano con nombre latino tan interesante, me voy un momento a ver si voy y vuelvo, y enseguida vuelvo. Pero con Trist\u00e1n era distinto. El postulado quinto de Euclides se hallaba en este caso situado, como casi siempre, entre las gr\u00e1ciles piernas traseras del elfo. Lo del sotorrabo de Nui estaba claro, era hembra y era un no paladino en lenguaje natural. Lo de Trist\u00e1n era un enigma, paralelo s\u00f3lo a s\u00ed mismo si es que no se adelantaba a galope hasta hacerse inalcanzable toda comparaci\u00f3n, rayando ya en la velocidad de la luz sus ojos sin marquitas ni escalitas, que las sub\u00eda de un salto todas. Trist\u00e1n es y ser\u00e1 por siempre transhumano transhumante. Pero Tango, encarnaci\u00f3n voluminosa de lo sentido com\u00fan, \u00a0jam\u00e1s se hab\u00eda olido ni de lejos una proposici\u00f3n semejante, cuyo sentido se le hac\u00eda formalmente indecidible. Y s\u00f3lo se le alcanzaba una manera de alcanzar la verdad, s\u00f3lo que no se dejaba. Y medirse con tal vaiv\u00e9n inm\u00f3vil de tan instant\u00e1neo ven\u00eda a ser como alcanzar la tierra fresca sustante bajo las colchonetas: imposible y molesto a la Manada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Conque Tango fiero se gan\u00f3 su nuevo nombre por igual manera que su mullido sint\u00e9tico de ruinas culturales, inventando manso el gesto correspondiente a lo que no le respond\u00eda. Y en adelante, a cada nuevo intento de penetrar la verdad, y a cada nueva refutaci\u00f3n clamorosa en sobreagudos ladridos de tenorino castrato, segu\u00eda un pausado cambio de agujero a cualquiera practicable en las inmediaciones, desde la herida en el costado de la colchoneta a alg\u00fan descuido en el revoco de alg\u00fan ladrillo. As\u00ed naci\u00f3 a la colchoneta de los nombres que amortiguan lo duro Don Eugenio de Puntafiera. Que hasta el fin de sus nuestros d\u00edas sigui\u00f3 fiel a la \u00fanica m\u00e1xima moral que nos salve acaso de moralistas y periodistas listas y dem\u00e1s istas. Dar cuerpo a la alegr\u00eda de ser junto penetrando en uno mismo en cualquier caso, cosa y circunstancia, nombres aparte. Inclusas colchonetas rotuladas para amortiguar la verdad con arrullos de piolines.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la valla m\u00e1s dif\u00edcil de penetrar estaba a oscuras y en el cuarto de dormir el Hombre en que se hab\u00eda convertido el transportista, visto y olido que no era uno m\u00e1s de los bultos ruidosos que pasan, y comprobado que estaba para quedarse; ante todo, en la persistencia del hedor de sus otros pies, los de quitar y poner, tan atractiva, que examin\u00f3 minuciosamente durante varias semanas en teniendo ocasi\u00f3n de entrar al cuarto antes de pronunciarse en tal sentido, el indubitable del olfato para la verdad. La valla m\u00e1s dif\u00edcil estaba en el espacio pero adem\u00e1s en lo otro, lo que no se huele y llaman tiempo; en la alcoba, detr\u00e1s del paso estrecho, pero adem\u00e1s en la noche: que de d\u00eda nada pasaba como pasara a verificar un momentito su tesis, la persistencia del Hombre en lo hediondo de quitaip\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La valla m\u00e1s dif\u00edcil de penetrar se llamaba miedo y la cruz\u00f3 una noche. Como todo lo que hac\u00eda, de una vez por todas sin prisa y junta, de espacio. El Hombre desvelado e inerme, boca arriba bajo la tapa de oscuridad y edred\u00f3n, crey\u00f3 oir un roce por la parte de las botas, a los pies de la cama, embocando ya los dos pasos mal contados que lo separaban de la almohada en que posaba. El roce se desliz\u00f3 por el canto de madera mud\u00e1ndose en aliento, ah\u00ed, junto a la cara. Que no se ve\u00eda, como tampoco los dientes. Los de treinta y tantos kilos o toneladas de carne desconocida venida del otro lado del mundo que hab\u00eda metido en casa. Sin saber nada de ellos, a ciegas, sin haberlos visto menores correr tras su pelota o despatarrarse ofreciendo el vientre inerme, boca arriba, a oscuras con jadeo caliente \u00bfa cu\u00e1nto de la oreja?, a dos pulsos fren\u00e9ticos de las sienes como mucho, quiz\u00e1s menos, seguro que el miedo se huele en la oscuridad, los hombres ya no pero \u00e9l a\u00fan s\u00ed, seguro, no te muevas, no te muevas que as\u00ed ser\u00e1 m\u00e1s r\u00e1pido y doler\u00e1 menos, \u00bfy c\u00f3mo alcanzo el machete sin alargar el brazo, por debajo de la almohada?, eso hace ruido, a lo mejor a lo yedai, no respires, ni pesta\u00f1ees, qu\u00e9 jilipollez, si no se ve un carajo, ni el suyo que debe de estar ah\u00ed, tras el jadeo y los dientes. Me est\u00e1 oliendo. Me est\u00e1 oliendo, \u00bfqu\u00e9 va a hacer? Fue una noche muy larga, aquellos treinta segundos o siglos en que el Hombre que fuera transportista se convirti\u00f3 en el Amo del Tango junto: la primera persona en su conjugaci\u00f3n sin m\u00e1s del tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde la ma\u00f1ana siguiente los ojos, esos ojos redondos y limpios como ning\u00fan cielo, ten\u00edan un centro del universo al que mirar antes de un gesto, despu\u00e9s de un gesto. Para orientarse en lo raro de este otro mundo que no se huele y que llaman tiempo. Si vamos a salir. Si el agujero de la manguera era para meterla o no. Si a paseo o al huerto. Si viene caricia por arriba de donde el morder o por atr\u00e1s donde el menear contento. Desde la ma\u00f1ana siguiente esos dos cielos juntos en mirada empezaron a preparar este vac\u00edo inerme, sin aliento en lo oscuro, donde s\u00f3lo puedo musitar palabras sin despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Todo empez\u00f3 a acabar hace una eternidad, mes y medio, lo infranqueable. A mitad de la bajada de La Cuesta, donde hay que colocar las patas una por una entre los cantos lavados para no acabar como ellos rodando. A mitad del Regreso a Casa de todo junto, la manada, el sol, las formas de cosas al estar en sombra, don Eugenio se sent\u00f3. Al final de la correa que aun aqu\u00ed le ataba, perro peligroso y convecinos rencorosos m\u00e1s,\u00a0 pero que aqu\u00ed era jolgorio y ladrido monos\u00edlabo y pesada corveta de cachalote, perro jubiloso disp\u00f3nese al Paseo, don Eugenio se sent\u00f3. Sin mirar arriba, buscando ojos ningunos entre las piedras. La cabeza baja, ca\u00eddo el cuello apenas nada, una eternidad, lo infranqueable. Hasta aqu\u00ed hemos llegado. La estupidez del amo nunca despacio, nunca mirando, siempre buscando hilos de ara\u00f1a con lo que ya no est\u00e9, no hab\u00eda sabido ver hasta ese instante. La estupidez del largo sue\u00f1o de palabras cay\u00f3 a plomo vertiginosa en la cuenta y en las piedras de la cuesta. No remolonea don Eugenio por prolongar El Paseo y el sol tangente, y los romeros ahondados de sombras, despacio. Se duele. Y don Eugenio no hace figuras, siempre va piano y lontano porque va de espacio en espacio sin extraviarse en mete\u00f3ricos floreos de esquivas y hallazgos a trav\u00e9s del laberinto, como Trist\u00e1n.\u00a0 Don Eugenio ni siquiera tiende c\u00f3mos de ara\u00f1a entre dos pasos. Est\u00e1, junto, en el que da. Y ya no da uno m\u00e1s. En mitad de la Cuesta. Aqu\u00ed me quedo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo empez\u00f3 a acabarse hace una eternidad, a un paso de aqu\u00ed. Que no puede darse despacio, ni a tiempo. Por supuesto vino luego lo de darle nombres griegos al mal, al mal tiempo, a la buena cara que ofrece el asunto, y a la mala, darle nombres qu\u00edmicos al medio de remedio y omitir los castellanos para el otro medio: morirse sin vuelta de hoja, nube, oro en ciernes del aire entre los pinos, gloria rasante sin relojes entre la pinaza, la arcilla reseca y las basuras, testimonio del paso del hombre por el mundo fin de semana. Hace una eternidad, a un paso de aqu\u00ed, inalcanzable desde el manicomio de renglones intenciones y autov\u00edas que llevan a parte alguna por todas partes, a toda parte por alguna, o viceversa, o seg\u00fan siguientes segundos seguidos. Inalcanzable porque hay un hueco cabez\u00f3n, un perfil de silencio fiero con orejas alzadas puntiagudas, plantado en mitad de las palabras rodadas. Esperando la Galleta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero ese sol se ha puesto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo del Nudo Cojonudo era de esperar. Entre un pitbull y un oscense, la viga ha de pasar de trav\u00e9s hasta la iglesia de Calatorao, ridi\u00f3s, a Zaragoza o al charco. Fue una tierna escalada de violencia, de \u00e9sas que son de prever y legislar entre dos razas potencialmente peligrosas. Primero el toma palito, nene, hay que decir que sin convicci\u00f3n alguna; de borrarla ya se hab\u00edan encargado durante largos a\u00f1os Trist\u00e1n y su desd\u00e9n, al palito que le den, habiendo gallinas y conejos en la vecindad. A m\u00e1s de que el palito, de ordinario alg\u00fan resto de tronco de calibre demasiado para la trituradora, le duraba entre sus fieros maxilares y el brillo dulce de sus ojos lo que tarda en persignarse un cura loco, por seguir con estampas desva\u00eddas, perd\u00f3n, entra\u00f1ables, del campo aragon\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Luego, a poco de su aterrizaje en la cruel madre patria parcela 28, al fondo del mediterr\u00e1neo conquense a la derecha, el mocito de un vecino que gustaba de disfrutar la paz de los montes tendidos al sol entre algarrobos a lomos de un estruendo con dos ruedas pinch\u00f3 una. O ser\u00eda un algarrobo que molesto en su siesta secular le encarg\u00f3 la faena a una aliaga sicaria. Y conforme a la secular costumbre del lugar, cambiada que fu\u00e9 la rueda se dej\u00f3 la vieja en el lugar de los hechos, seguramente con fines de ense\u00f1anza moral a futuras generaciones, de aliagas, para que aprendan. Y h\u00e9te aqu\u00ed, all\u00ed entre las aliagas, una llanta vieja. T\u00e1te, \u00e9sta es la m\u00eda, ya no la del vecino. Tras tal declaraci\u00f3n de cambio de titular pas\u00f3 luego el negro redondel a ser ahorcado por la tangente, una cualquiera de sus infinitas, de uno de los cuerpos de Oliverio Trinitario, el repartido olivo que se manifestaba a los mortales en tres epifan\u00edas distintas a lo largo y ancho del huerto. Concretamente en la m\u00e1s alejada de La Casa, junto al charco de las ca\u00f1as, de una rama baja para empezar. Porque necesitas ir haciendo ejercicio poco a poco, Tangote, que has llegado tocinete como un chancho a atestiguar la pluralidad y riqueza idiom\u00e1tica de las Espa\u00f1as, riau, a ver si lo alcanzas, miau, dijo la gata Rita, y dando el culo alej\u00f3se indiferente. Testaduros, no se sacar\u00e1n partido. Machos. Voy a arreglarme a mi atalaya. Venga, Tango, que saltes un poco. Mira c\u00f3mo cumple tu rueda las leyes de Foucault al final de su soga.\u00a0 <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una vez salt\u00f3. Eso es cierto. Y la agarr\u00f3, eso tambi\u00e9n. Ahora, que la idea de perseguir un movimiento ordenado entre apariencias ca\u00f3ticas a modo de gimnasia intelectual no debi\u00f3 estimarla muy fecunda, pudiendo traer a tierra mucho m\u00e1s c\u00f3moda y tumbada neum\u00e1tico, soga y rama, todo junto de una vez, y de seguir jalando, acaso hasta el Oliverio entero. Fin del experimento, no del empe\u00f1o. Machos, voy a arreglarme a mi cestilla. Miau.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cambio de estrategia cognitiva. Integremos pues a este renuente con su judaica obstinaci\u00f3n en el vigente paradigma l\u00fadico: toma, Tango, Trist\u00e1n, Nui, \u00a1pelota!, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1?, \u00a1trae, pelota! Donde se demuestra que la reducci\u00f3n al monos\u00edlabo anglosaj\u00f3n no garantiza al lenguaje el acceso al conocimiento, y menos, al de complejas relaciones. Como la existente entre el Podenco \u00e9lfico, el prolongado gemir de la Pelota que hace piii lanzada por los aires, el morderla subsecuente de Trist\u00e1n siguiendo la prosodia de las palabras del Amo, \u00bfc\u00f3mo que p\u00ed?, p\u00edpi pi p\u00ed, \u00bfc\u00f3mo que p\u00ed?, p\u00edpi pi p\u00ed, y el no menos prolongado discurrir de a\u00f1os de tan raro juego. Si el sonido no se muerde. Inspeccionemos, \u00bfme permite, don Trist\u00e1n?, \u00bfle molesto con una mordidita?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como previera la ley, un pitbull juguet\u00f3n es en efecto una raza potencialmente peligrosa, ya que puede ahogarse con una pelota antes de verificar que ni siquiera \u00e9l la digiere. Fin del experimento, y de la pelota. Pero no de la testadurez, machos, me voy a la peluquer\u00eda a cardarme un poco entre los cardillos, valga lo que valga su redundancia en el empe\u00f1o. Que pas\u00f3, era de prever desde luego, a considerar crucial la cuesti\u00f3n del tama\u00f1o en tales juegos de amor. As\u00ed, por igual procedimiento moral que el neum\u00e1tico lleg\u00f3 a La Casa un pelot\u00f3n, ya no pelota, que hac\u00eda ya no p\u00ed, sino poff y una vez s\u00f3lo; un bal\u00f3n de reglamento viejo, de cuando se usaban esa expresi\u00f3n y reglamentos, reventado de una vez por todas antes de encontrarlo entre jaras y cascotes del id\u00edlico bosque mediterr\u00e1neo. Conque \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la gracia entonces? Que se lo ense\u00f1ara reculando con un gru\u00f1ido aterrador que chorreaba por los resquicios dentales restantes junto con su ap\u00e9ndice babario, \u00e9se fue el indicio heur\u00edstico decisivo en esta investigaci\u00f3n. Tirar, se trata de tirar, \u00bfpero ser\u00e1s ceneque?, \u00bfque otra cosa querr\u00edas hacer t\u00fa con tal molino entre los labios? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Y as\u00ed lleg\u00f3 finalmente a haber sido de esperar desde el principio, desde luego, lo del Nudo Cojonudo. La reconstrucci\u00f3n racional de la historia real de la investigaci\u00f3n es desde luego, desde su principio rector, ap\u00f3crifa como el color malva que jam\u00e1s tienen las sogas de suyo. Pero hac\u00eda juego con la colchoneta ecl\u00e9ctica y la historia de Gordio y Alejandro. Magno y gordo, y cabezota, si ser\u00e9 idiota, pues toma Nudo, \u00a1cojonudo!, con \u00e9ste s\u00ed que no puedes. Tira, Tango, tira, a que no me tiras. No contaba el investigador con la cooperaci\u00f3n intraespec\u00edfica, o sea repartirse el trabajo, por ejemplo, para no estar inventando un idioma a cada momento. Ni siquiera Trist\u00e1n el duende, rayano en humano, habr\u00eda podido prever desde luego lo que se vi\u00f3 desde el principio: esa clase de visiones sint\u00e9ticas y malvas parecen estar reservadas a hembras y colchonetas, que al primer vistazo advierten correspondencias insensatas que llevan a ning\u00fan sitio. Qu\u00e9 bien te sienta ese color, Nudo m\u00edo de don Eugenio, pareces a la vez colchoneta y pelota que hace p\u00ed, o piru piru. Ergo guof, hay proporci\u00f3n directa, este malva de estirar ser\u00e1 a jugar con el Gordo guof como el malva que hace pi es guof guof a jugar con el Flacucho, q.e.d. Y ni corta ni perezosa sino culona y nerviosa se puso Nui sin tardanza ni mediar palabra, guof, a adaptar la Circunstancia al Juego y no a la inversa, o como dir\u00eda un te\u00f3rico de sistemas, brinc\u00f3 sin dilaci\u00f3n en una met\u00e1fora malva. En un salto sin red del Nudo lanzado al aire para atraparlo al caer. Guof?&#8230; Eso produjo un leve rebullir en alguna parte del cabez\u00f3n de Tango, para pasmo de toda epistemolog\u00eda aragonesa y en sus trece. Y m\u00e1s, cuando a la tercera o cuarta ca\u00edda del Nudo Cojonudo con recogida al vuelo, en el paso obligado del baile que Nui bailaba sola, del otro extremo de la pista nudosa le sali\u00f3 pareja, y de un solo y breve mega\u00f1isco Tango abri\u00f3 y cerr\u00f3 la fosa dental de las Marianas. Con que qued\u00f3 atrapado el uno de los extremos en aquel hermetismo sepulcral y tan contento, y el otro, encantad\u00edsimo de conocerle se\u00f1or tir\u00f3n qu\u00e9 bruto, habr\u00e1 que empezar a rondar, que de frente me desgracia los empastes. Y as\u00ed comenz\u00f3 a bailarse seg\u00fan las cr\u00f3nicas a la redonda el tango de Tango y Nui, todo junto, con un Nudo Cojonudo en el centro. Quieto \u00e9l y rotatorio, sin tirar apenas, tan pronto comprob\u00f3 la relaci\u00f3n de fuerzas orbitales y lo potencialmente peligroso de su ser centr\u00edpeto para los dientes centrifugados de ella, su pareja, que le hizo llegar la observaci\u00f3n discreta con un escandaloso gemido anal\u00f3gico como no se oyera en el Bel\u00e9n de Herodes, ese rey que nunca fuera potencialmente peligroso para sus semejantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Y as\u00ed comenz\u00f3 a bailarse seg\u00fan las cr\u00f3nicas el tango de Tango y Nui, todo junto. Con un Nudo Cojonudo en el centro, y un ladrido distante y sobreagudo de protesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El nudo malva lleva casi una semana sobre la mesa del porche. Invisible para los sobrevivientes, o eso pretende la estupidez bienintencionada del desamado amo. Junto al bal\u00f3n reventado como reglamento de animales peligrosos y otros desechos.\u00a0 La Manada ha vuelto a jugar a correr tras el piru piru que gime por el aire mientras cae. Nadie estorba en el escal\u00f3n cimero el galope de regreso de Trist\u00e1n triunfante. Conque no Se explica de qu\u00e9 protesta ahora par\u00e1ndose a ladrar tras dejar la pelota en ese punto en concreto. L\u00e1stima que Se no tenga en concreto perro, sino explicaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inclusa la de por qu\u00e9, la primera vez que ha vuelto a jugarse al juego del gemido por los aires en La Casa, no ha llevado Trist\u00e1n al galope la pelota entre los dientes como sol\u00eda escalero arriba hacia la casa. Sino con pausado trote hasta el rinc\u00f3n del lilo, donde vi\u00f3 enterrar las cenizas de Frida, para depositarla all\u00ed y quedarse inm\u00f3vil con el cuello bajo. Para perplejidad moment\u00e1nea, claro, de Nui, parada en mitad del huerto mirando al uno y al otro extremo. Este juego no lo entiendo, voy a ver un momento si mejor me quedo donde estoy, y enseguida vengo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">El cielo est\u00e1 gris como en Viena, en San Sebasti\u00e1n, en tantos nombres sin olor. Las cenizas de Tango vienen de su pen\u00faltimo paseo en una lata adornada con t\u00edtulo de urna. De color malva. Hace meses, casi un a\u00f1o que no llov\u00eda. Sin adornos, la verdad es que ni el cielo ni nadie m\u00e1s llora. Lo he puesto fuera, en la mesa de la terraza que se ve la sierra, por si Se o las latas pudieran conservar por magia del nombre algo parecido a ojos. Sin pensar me he encontrado sacando la vieja urna de Frida y poni\u00e9ndola a su lado. Uno necesita gu\u00edas o una pata amiga en tierra extra\u00f1a. Todo lo insensato que no se contempla en una ventanilla de cl\u00ednica veterinaria, junto. En el lugar de los hechos. Junto a la mesa del porche junto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las caras de las veterinarias tratando de expresar la pena que sienten o no, tanto da. No es el de actor oficio que frecuenten y nada se hace bien sin practicar. Sentir tampoco. Pero es que ese hombre es muy sentido, o comoquiera lo digan ahora si es que ahora tal cosa merece a\u00fan ser nombrada. En una palabra vieja como un bal\u00f3n de reglamentos en\u00a0 desuso, quisieran querer acompa\u00f1arme en el sentimiento, lo quieran o no, lo tenga o no el hombre sentido. Tranquilas, no pasa nada. Ni por la garganta, ni en verdad por el tiempo. No, no hace falta bolsa, me nos llevamos bajo el brazo. Ni a Tango ni a m\u00ed nos gusta dar molestias innecesarias, ya hay bastantes. Estamos bien, gracias. Es s\u00f3lo que se hace aun m\u00e1s insoportable tanta palabra vana para perder el tiempo en vez de salvar sus restos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero fu\u00e9 la mano de Eva, ausente en tal ceremonia, la que le di\u00f3 muerte. Me alegro. Vino por deferencia, no le gusta dar muerte sino vida. Hacer trampa en inclinar el vaiv\u00e9n del p\u00e9ndulo en uno de los sentidos, al menos un poco, al menos un tiempo. Eva, madre de todos los mortales, en camiseta a pesar del relente de la noche. En un porche apenas iluminado enmedio de una ladera en mitad de la noche acampada hasta la sierra. La lucecilla amarilla. Tres siluetas de monos agachadas en torno a algo, apenas tres minutos. Yo lo llev\u00e9 en brazos. Y Eva se fue con \u00e9l en el maletero, envuelto en la toalla amarilla. \u00daltimo jir\u00f3n de lo colorido, lo condolido. Junto Tango dentro.\u00a0 D\u00eda primero. D\u00eda postrero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como mueren los perros sucede estar. Sin sucesor, sin progenie. Sin indicaci\u00f3n. Ella delante, ante sus ojos, buscando sus ojos, mirando, llorando luego por no haber sabido ver el Instante no indicado. Sintiendo culpa por seguir mirando a un vivo estando muerto. Estando, muerto. Estando algo, ya no nombre. Eva al costado, haciendo. Ejecutando. Yo a su espalda, contra su espalda tendido, sin apretar, sin asir; en lo invisible extendido, tapando, cubriendo, a m\u00e1s no poder. No por notar, lo juro, me lo juro, ante m\u00ed, que no me queda otra. Por hac\u00e9rnosle not\u00e1rsenos. O algo as\u00ed. A\u00fan algo suyo a\u00fan en lo piel a\u00fan. O lo algo as\u00ed. En el Instante nunca indicado. El venerable tr\u00e1nsito del castellano cuando era vivir transido y no en el Estado de la Transici\u00f3n, de lengua hiena fisgando vana en lo inminente ajeno con apropiado t\u00e9rmino de vuelta. Cuando se sab\u00eda ir todo ir al cabo a ninguna parte. A m\u00e1s no poder, sino estar. Sin nombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Contar la vida de un perro es demasiado f\u00e1cil, sin inter\u00e9s. Como la de un paisaje. No hay intriga. No hay argumento. No hay se\u00f1or y se\u00f1ora Brown (salvo para su perro). De haber protagonistas ser\u00edan alegor\u00edas, par\u00e1bolas: Soledad, Amor, Temor, chorradas. Ya Se sabe: proyecciones fantasm\u00e1ticas, usurpaciones de palabra, vomitivos mon\u00f3logos de poeta en prosa. Colaboracionismo en silenciamiento ajeno. Fascinaci\u00f3n buscada del sinf\u00edn sin principios del que hacer conf\u00edn nuestro de cada d\u00eda, d\u00e9noslo hoy muriendo cualquier otro, y usted que lo vea. Cierto, para permitirse hablar como un fascista habr\u00eda que saber morir como un perro. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00f3lo un requisito inexcusable se me ocurre, tantos a\u00f1os despu\u00e9s de aquella frase, para permitirse hablar y obrar en nombre del mudo devenir y su inocencia que no va a ninguna parte. Saber morir como un perro junto. Junto en un nombre, junto en porche amarillento sin conf\u00edn, tender a\u00fan la pata a quien te mata. Porque amar es aun m\u00e1s raro que vivir y en la duda, en la duda m\u00e1s honda y oscura y amarilla sin salida de locura, \u00a0lo primero es lo primero. Porque tras tantas cosas del otro que uno no entiende, manos de piel de quitaip\u00f3n, pises que no se hacen aqu\u00ed sino all\u00e1, cadenas y correas al cuello y no abalanzarse sobre ese ruido intruso de motor que pasa siempre tan demasiado cerca, que te quiten la vida por tu bien tampoco es mucho m\u00e1s raro. Ojal\u00e1 haya sido as\u00ed para don Eugenio, que tendi\u00f3 como siempre cort\u00e9s su pata a Eva sin rebullir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No lo pretendo. Por fantasmas avenidas de palabras hay paseos a no dar, Tangote. S\u00f3lo quisiera poder hablarte a\u00fan, en ese raro idioma de intermedios entre sonido y tacto que acu\u00f1amos breve y s\u00f3lo habr\u00e1 tenido dos hablantes. Por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y c\u00f3mo protestaba Trist\u00e1n el Viejo, en lo alto del Escalero, viendo bailar su tango junto a Tango y Nui hechos un nudo malva. Malva como el Ba\u00f1ador que aquel lejano oto\u00f1o trajo \u00e9l orgulloso y delicado entre los dientes de vuelta a casa tras una de sus fugas de mocedad con Frida. Con Frida payasete ajedrezado que a\u00fan no daba tanta lila atolondrada fuera de temporada, tanto nombre de paz a tanta ausencia con olor imborrable a labios nuestros. Ascendido a Harapo Malva y hasta a Jir\u00f3n luego, rond\u00f3 por el huerto durante a\u00f1os, recordado a veces entre su hocico ganz\u00faa y mi mano a falta de nadie m\u00e1s para tal juego. Pero a Trist\u00e1n el Duende nunca le han gustado la prosa del tir\u00f3n y el mordisco por el sitio tanto como el salto repentino, mete\u00f3rica incursi\u00f3n y fuga con bot\u00edn entre los dientes. A m\u00e1s de que entre su ganz\u00faa hocifina y la amoladora industrial de don Eugenio estaba m\u00e1s que claro d\u00f3nde acabar\u00edan nudo cojonudo, soga malva, metaf\u00f3rico hocico y perlas dentales del poeta en toda s\u00edntesis did\u00e1ctica de g\u00e9neros y pelajes. El arte como sublime m\u00edmesis del Juego&#8230; me pregunto de qui\u00e9n protestar\u00e1 ahora, parado en lo alto del Escalero justo <i>sub limes<\/i> pero de qu\u00e9, de cu\u00e1l c\u00f3smica injusticia. Al parecer s\u00f3lo le quedo como prosaico culpable de tanta ausencia yo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Correa azul. Transmisi\u00f3n de lo que es<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">aun m\u00e1s raro que la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Atado corto,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">v\u00e9te a paseo, uni-<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">verso<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">todo junto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se empe\u00f1a el tres en seguir saliendo del bombo de las galletas. En la rifa de las barritas de premio tras la comida. En la t\u00f3mbola de la pena, la mejor de la verbena, rifamos la luna llena y esta tarde es para&#8230; para&#8230; para alguna de esas tres caras radiantes alzadas juntas. En ese \u00e1ngulo imposible para cervicales humanas con que se alza la vista a Dios, al vac\u00edo o al milagro de la alegr\u00eda. Tres vectores inclinados en subida, no para caer, contra la gravedad de las cosas, compensando lo torcido de \u00f3rbitas y ojos, del plano general del rodaje planetario. Tres par\u00e1bolas descritas cada una por dos series convergentes de ilusi\u00f3n, menguante, creciente, rifamos la luna llena en la t\u00f3mbola de la pena y la pena es para&#8230; para. Una pir\u00e1mide astron\u00f3mica para observar lo m\u00e1s raro, m\u00e1s aun que la vida, all\u00e1 arriba contra la b\u00f3veda estrellada de moscas contra el humo y la grasa acumuladas, el globo solar est\u00e1 roto y desmontado hace a\u00f1os. Para evitar males mayores, ja, como otros van a Lourdes. Que la bola celestial no se derrumbe sobre nuestras cabezas de repente, tres nombres distintos y un solo Son verdadero. Los mis perros, Suminosotros de Tebas, fara\u00f3n plurientitario, yace aqu\u00ed, en esta cantinela cancelada para evitar males mayores, desprendimientos de globos de cristal salobre sobre las galletas que hay que seguir rifando cada tarde. Aunque no tenga sentido para dos, aunque entre dos rifa y sorteo y suerte y providencia pierdan todo su sentido, que es regalar un nosotros por exclusi\u00f3n a lo par restante. Ser un nosotros,\u00a0 perdedor pero no impar ni a solas, hermandad fugaz en la adversidad de broma porque se sabe, alzada la tangente mirada hacia lo alto, que la rifa sigue y al final hay para todos. Y final hay para todos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la parte manual de la inteligencia funciona a oscuras, al tacto en el interior invisible de una caja de galletas o de soles, por la urgencia de rutina, la del morder, correr, engendrar, morir. Podr\u00eda invocarse la luz en el globo roto de all\u00e1 arriba, el cielo del cr\u00e1neo, la sede de la inteligencia superior en las esferas grasientas. Podr\u00eda hacerse la luz y contemplarse te\u00f3rico el fondo galletario de la realidad. Y hasta numerarlo para contarlo, dicen, quienes le sobreviven para hacerlo. Pero la urgencia ordinaria, el orden habitual de lo urgente en que se habita entrelaza dedos e intelige galletas al tacto en el interior de una caja, sin mirar porque tres pares de ojos aguardan, seis series crecientes decrecientes como lunas vacillenas de ilusi\u00f3n titilante, vieneiv\u00e1, se aproximan a la alineaci\u00f3n sagrada. Aquella para la que se construy\u00f3, a mano, a contemplaci\u00f3n, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, la pir\u00e1mide de Suminosotros. Y la barrita es para&#8230;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la parte manual de la inteligencia no mira los muros de esta patria m\u00eda piramidal, oblicua de siempre y de hoy desmoronada, por\u00a0 falta de una cara desplomada aunque nunca fuera aplomo. No en este trance, sino alzada por la tangente tangante de la ilusi\u00f3n. No en la T\u00f3mbola de la Pena donde se rifa alegr\u00eda. Que hasta Don Eugenio perd\u00eda su aplomo de espacio siempre, y piafaba \u2013como Trist\u00e1n o casi-, y soltaba lastimeros gemibramidos \u2013como Nui pero en bar\u00edtono-, apretujando su corpach\u00f3n como pod\u00eda en el exiguo v\u00e9rtice que le tocaba en la base de la pir\u00e1mide tierna y prieta, junto a la esquina azulejada del pozo. En el Manojo en que gestos y man\u00edas se prestaban y devolv\u00edan a cr\u00e9dito sincero, sin l\u00edmite ni principio contable, testimoniando lo com\u00fan de un alma. La del gran Suminosotros, descanse en paz. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la parte mano del entrelazarse funciona al tacto aun en la sombra. Y de la caja no siguen saliendo tres galletas en la palma juntas todas las veces s\u00f3lo porque all\u00e1 arriba, lejos en el cr\u00e1neo de las palabras, alguna se acuerda a veces de musitar apenas la orden de soltar una justo a tiempo para que no emerja por la tapa a la luz, donde las faltas se vean y las ausencias se palpen. Porque se empe\u00f1a lo tres en seguir saliendo del bombo de las galletas, en la t\u00f3mbola de la pena, en lo adaptable del verso entero al medio entorno donde falta centro que se llama prosa y que da toda la raz\u00f3n a la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, y que con su pan circunstancial sin galleta en el centro se lo coma. Porque el verso es cabez\u00f3n como don Eugenio, y su m\u00e9trica impar del aparearse, pertinaz como un tarugo oscense de granito negro. De esos que a veces con las torrenteras se desprenden de los cantiles en los Pirineos y quedan en mitad de un camino empapado para que dos perros lo encuentren, lo husmeeen, sigan su trote insaciable por el Para\u00edso en busca de asnos gru\u00f1ones y libres, y el tercero no estuviera ni pueda estar ya nunca con ellos. All\u00ed, donde el perro es perro y el hombre apenas, y el mundo una interminable serie convergente de pir\u00e1mides arribajos y abarribas hasta donde la vista se pierde. Pero no la mano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Eugenio no conocer\u00e1 las monta\u00f1as de esta puta madre tierra, sinceramente mente sin cero ni principios de todos y de ninguno. No conocer\u00e1 m\u00e1s que una, la min\u00fascula y rid\u00edcula pir\u00e1mide, si se compara, de cada tarde a las seis. La miniatura recordatoria de v\u00e9rtices y cumbres que regalaban en la rifa del para, para, para&#8230;. \u00a1Tango!, \u00a1bieeeen&#8230;.! Y la siguiente barrita ser\u00e1 para&#8230; para&#8230; Para.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fiero pitbull devora funcionario nonagenario. Como era de esperar la noticia, no se produjo. Como es inesperanza cuando se est\u00e1 en estar, la realidad no se produce, sobreviene conduci\u00e9ndose, malamente, por el patio bajo la palmera entre un brazo y un bast\u00f3n. Izada, estibada y jalada pelda\u00f1os del porche arriba, para desplomarse en el sill\u00f3n de mimbre que, \u00e9se s\u00ed, fue producto y enviado por delante desde Madrid para esperarla en su acaecimiento a plomo, chico chico, c\u00f3mo me cansa todo. Pero \u00bfy mi padre? Habr\u00e1 que estar al tanto, no lo tire Tango sin querer. O no se le zampe sin querer media pierna asustado del bast\u00f3n, que alguno habr\u00e1 visto en alto, seguro, pero eso no se dice en alto ante los allegados. Vieja Espa\u00f1a de rancio abolengo escribanil devorada por can\u00edbal de tierras b\u00e1rbaras, Caupolic\u00e1n uno Bankia cero, <i>pueri semper docentes docent<\/i>, <i>et caetera<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En realidad quien devoraba cuerpo y alma o sea sus presupuestos al \u00faltimo de los funcionarios filipinos eran los doscientos gatos solariegos de su hija, de pura cepa ib\u00e9rica o ceporro todos. Encantadores vampiros malcriados, ellos s\u00ed que hab\u00edan absorbido por \u00f3smosis cultural la esencia de la Gran Manada Hispana, que inventen ellos figuras y mesuras para el amor, que en verdad es misterio sin medida y m\u00edo. Y lo dem\u00e1s, d\u00e1mes y dar\u00e9tes, mayormente el don de mi presencia inapreciable a cambio (salvo por el hedor notorio a imborrable pis felino). Etc\u00e9tera cantimpace<i> <\/i>o casi, huyendo del cual vertedero urbano con alg\u00fan jir\u00f3n de hogar restante &#8211; un sill\u00f3n de mimbre orinado, una televisi\u00f3n en tres dimensiones gracias a la estalact\u00edtica a\u00f1adida de mierda petrificada, y un ocupante nonagenario y ara\u00f1ado del antedicho sill\u00f3n, imprescindible como est\u00edmulo disparador de la defecaci\u00f3n o enga\u00f1oso velo maye\u00fatico del sunyata- huyedno del cual llegaba moh\u00edno y cano el \u00faltimo funcionario hispano a tierras lejanas y terribles, pobladas de can\u00edbales y fieros mordedores que pero \u00bfqu\u00e9 haces, Tango? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Olfatear a un semejante. Otro que ya s\u00f3lo est\u00e1 en estar, aunque a \u00e9l le haya costado noventa a\u00f1os y doscientos un vampiros. Y sin m\u00e1s, ni tiempo para alarmarse, desplomarse a los pies del desplomado a sestearse junto mediod\u00eda al sol, junto tangabuelo sin m\u00e1s nieto que \u00e9ste inesperado y breve a m\u00e1s de potencialmente peligroso. \u00a0Porque curiosamente, curiosa mentecuerpo espaciotiempo toda en junto, Tango se desplomaba en el exiguo hueco restante entre el sill\u00f3n del desplomado y la gatera de vaiv\u00e9n en la pared del porche. No pasar\u00e1n. Gatos por aqu\u00ed, no pasar\u00e1n. Heroica resistencia madrile\u00f1a y esperp\u00e9ntica al esperpento, resiste. Sabitonta tozudez de subsistir a toda costa entre la mierda, aqu\u00ed llegan treinta kilos de fiero pitbull a socorrerte. Y eso s\u00ed es noticia que se produjera, producida e introducida en sociedad ya algo menos alarmada por palabras que hicieran relaci\u00f3n de lo que eran acaeceres acaecidos a pares pero ca\u00eddos juntos en el porche junto al sol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tal vez fuera el olor a gato adherido al \u00faltimo vestigio calvo de la Espa\u00f1a de las adherencias incondicionales y los pleitos entre adherederos por el amor restante. Esa que, al otro lado de la mar oc\u00e9ana y del tubo del ruido durante horas, persiste y ata bajo una pila con una cadena a la vida potencialmente peligrosa, como que est\u00e1, y a otra cosa. O tal vez pero a la vez la misma, esa ma\u00f1ana al sol en el porche nuliversal del desplomarse, fuera que \u00a0Tango adopt\u00f3 a mi padre de inmediato por grande y gordo y revestido de fiereza prestada para envolver el miedo prestado que envuelve el querer estar, junto, al que nadie prest\u00f3 lo suficiente: atenci\u00f3n, Tango se mueve, \u00bfqu\u00e9 vas a hacer? Estar, junto. Y de all\u00ed no se mov\u00eda ma\u00f1ana a trav\u00e9s, como mi padre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 O no, y ser\u00eda por cualquier otro salto en el vac\u00edo estar, todojunto, \u00bfqui\u00e9n puede seguir a una curiosa mente que no se sigue segunda de un segundo al siguiente? Alg\u00fan atajo sin hache de hedor ha de haber en semejante nuliverso. Y tal vez pero a la vez la misma y \u00e9sta de ahora fuera por la presencia de ese hedor en ese preciso sitio, en el porche del j\u00fabilo y el brinco ladrado hacia la correa azul ese hedor \u00a0a muertegato, a hijara\u00f1a, a desplome irremediable e inocente del cobijo y la manada y lo poco que huele a bueno. El que envolv\u00eda a mi padre comido por los gatos instantes que se suceden y se heredan y se producen de s\u00ed mismos a s\u00ed mismos sin medida de s\u00ed ni no ni ni ni tampoco. Porque curiosamente Tango junto espacio y tiempo a trav\u00e9s permanec\u00eda horas tumbado junto a los pies de mi padre desconocido junto al sitio en que de all\u00ed a poco ha muerto junto. Al borde de la escalera de su vida embajada. La de su minosotros junto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">O tal vez al sol pero a la vez la misma vez a la sombra fuera una cuya otra mitad calva a\u00fan est\u00e1 por llegar al Porche. Seguro que, cuando llegue, Tango estar\u00e1 all\u00ed tumbado, justo sobre el umbral injusto, y se levantar\u00e1 un momento para darle la bienvenida a mi padre, antes de desplomarse juntos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 He puesto el bote con lo que te dejaste aqu\u00ed encima de los libros, Tango. Es\u00a0 por m\u00ed, claro, mi lugar m\u00e1s ilustre de la casa. T\u00fa ya sab\u00edas todo lo que hay que saber. Han vuelto el sol y las primeras mariposas, alguna nube pasa, pero nadie les ladra. Bueno, s\u00ed, pasa ese ladrido bronco en la casa de enfrente, al otro lado del barranco, el que te recuerda, pero iba para dos ciclistas. Yo tambi\u00e9n le ladrar\u00eda a las nubes, son de temer esas presencias cuando se ha crecido atado bajo una pila de libros o de fregar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A menos que el contenido de la pila la equiparara adem\u00e1s, por todo semejante, a la ley moral en el coraz\u00f3n del hombre. Entonces ni de ladrar te quedar\u00edan ganas. Lavar con restregones de otros los platos sucios de uno, enjugar uno los platos rotos de otro aunque se corte y sangre&#8230; es verdad: s\u00f3lo el nombre de pila estrellada sobre la cabeza encadenada puede equipararse con justicia a la ley moral en el coraz\u00f3n de un mont\u00f3n de nombres rotos, o sucios, como colchonetas, o las dos cosas. En el centro de un nombre propio. Sujeto de sus actos, que son una pila, claro, por una cadena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy han vuelto las primeras mariposas y los domingueros de siempre, as\u00ed como el sol. Pese a las apariencias nada encadena lo uno y lo otro. Pero a juzgar por el volumen de la radio que apenas deja oir la caricatura de tu ladrido, allende el barranco, ellos as\u00ed lo creen. Para ellos se ha puesto ah\u00ed el sol que sale, para ellos salen las palabras de bocas ajenas, sucias o rotas, o ambas cosas a la vez. Te he puesto encima de los libros lo que te dejaste aqu\u00ed. Ya s\u00e9 que no los escribieron para t\u00ed, ni t\u00fa los esperabas. Nada encadena la cadena de lomos rotulados debajo, como un horizonte roto, y lo que queda del tuyo encima. De cadenas y sujetos t\u00fa y yo ya hubimos bastante. Eso nos hac\u00eda un tangojunto. En aquella vez. Cuando vuelven las primeras mariposas y el sol sale y el nombre propio es hoy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y est\u00e1 el que nunca he sabido consolarla a Ella. Ese nombre impropio que penan las legislaciones y maldicen los bienintencionados militantes y los diccionarios esconden como la muerte, en griego, llam\u00e1ndolo prostituci\u00f3n. Trist\u00e1n el Duende, Trist\u00e1n el Viejo, s\u00ed que lo entiende. \u00c9l ya ha conocido al menos tres Ellas, m\u00e1s visitas ocasionales en que el pronombre se extiende como el hocico por similitud hasta la galleta: ella, Tris, ella. Y Trist\u00e1n lo entiende perfectamente: ella es lo que no soy yo pero tambi\u00e9n da galleta y acaricia el lomo, adem\u00e1s de enfadarse de otra manera y de ordinario con menos escandalera macho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfY qu\u00e9 le cuento a Ella\u00a0 por tel\u00e9fono sin tacto de tu nuestrausencia? Que la espero para plantar lo que te dejaste aqu\u00ed junto a Frida, bajo el lilero de mi abuelo. Que entretanto presides junto, aunque no revuelto, mi noche entre los libros de nadie y de quienquiera. Que con tu estar junto, otra vez que es a la vez aqu\u00e9lla, ella, la del siempre nunca, me has metido otra vez en esta danza de los dedos que figuran ruidos que quisieran recobrar figuras. De las manos que empujan hacia lo que no es yo, sino Ella, pero tambi\u00e9n da. \u00a1Yo no, Tango, Ella!, \u00a1v\u00e9te a la palabra, que hoy te da la galleta Ella!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mas a diferencia de Trist\u00e1n no acab\u00f3 nunca don Eugenio de entender lo del pronombre que es un nombre pero luego y a unos pasos del Aqu\u00ed. Porque nunca empez\u00f3. Quien no est\u00e1, con quien no puedes estar, junto, Tango, no se llama Ella. Ni se llama siquiera, sino a t\u00ed. A un estar donde no puedes. Por eso yo, tan mono, tan exsimio prohombre siempre en ruta y en v\u00edsperas del nombre, de esa galleta que nunca llega, por eso yo no s\u00e9 c\u00f3mo consolarla de t\u00ed a ella, consolarte de ella a t\u00ed, te la consolarnos. Tengo, Tango, que mand\u00e1rtenos a Ella, la puta palabra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adi\u00f3s, Tango. Me da miedo s\u00f3lo decir la palabra.\u00a0 Pero al otro lado del miedo hay un calor cabez\u00f3n que estar\u00e1 esperando, siempre. Adi\u00f3s, Tango. No me voy, es que hoy he notado en el paseo largo los primeros mordiscos de olvido. T\u00fa no eras de monte arriba y aliaga sicaria a trav\u00e9s. Siento dec\u00edrtelo, porque s\u00e9 que andar por entre las faldas de los mism\u00edsimos arc\u00e1ngeles no te habr\u00eda puesto tanta gloria en los ojos como me buscarnos paso entre las matas o abrirlo a pecho toro descubierto, \u00bfcu\u00e1l es la diferencia? En verdad en tu poema sin adornos se hace camino al andar por dondequiera que vayas.\u00a0 Pero reconoce que a paso de Don Eugenio y uncido a una correa no es modo de perderse por tales andurriales y saltacabrales.\u00a0 Hoy hemos ido andando sierra adentro, hasta el fondo del barranco que hay al fondo del barranco al final del camino corto, el que t\u00fa conociste. Pedregales arriba, esquivatomillos abajo a riesgo de narigotazo. Y por un momento hemos estado, manada, juntos, el Perro Blanco y la Perra Negra, sin t\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adi\u00f3s, Tango. No creo que tu bulto salga ya nunca de mi peso, tu macizo calor de mi estar, tu cabez\u00f3n de la palma de mi mano. Si as\u00ed fuera no dudes en gru\u00f1irme desde ah\u00ed, debajo del aire. Donde se comba el aliento y de golpe, hoy tambi\u00e9n, se rompe. Aparte de que a Nui no le har\u00eda nada bien seguir lamiendo tanta sal, y a Trist\u00e1n le saldr\u00edan a\u00fan m\u00e1s verrugas de tanto contenerse y esperarme a cada revuelta por ser amable con mis tristuras. As\u00ed que ah\u00ed quieto, Tango, sienta. Muy bien, buen perro. Esp\u00e9rame, no creo que tarde.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp; &amp; &amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero siempre sigue. La enfermedad del aire siempre sigue. La humanidad prosigue, \u00bfc\u00f3mo no va a ser hacia adelante, por donde se expulsa y destierra al aire proanunciado, proscrito en pos de un sentido prescrito o una causa? Por detr\u00e1s se llama pedo, no lenguaje, y se est\u00e1 y se queda, \u00a0y se huele, y resta. Pero ah\u00ed la humanidad sumada no se resigue. Aunque el v\u00f3mito y la prosa y la lej\u00eda\u00a0 y la frase de fregar siempre regresen, ingresen en La Casa, congresen montoncitos de lo restante, para que as\u00ed congregado pase a sobrante. Porque lo restante jam\u00e1s progresa. No hay progreso donde las escobas barren mejor, en prosa, lo peludo restante de rabos que barrieran sin querer, de paso que estaban. A otra cosa, la del querer all\u00e1 arriba, en la mesa de los dioses o los macarrones sobrantes. Restantes, para el que espera lo mejor de otro que \u00e9l. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Por eso acompa\u00f1an al progreso por doquier cerdas y palabras y bigotes de cepillo, mientras empujados de doquisieran pelos y rabos y babas de belfos restantes lo siguen por la fuerza y a rega\u00f1adientes ya no, que ni est\u00e1n ya ni quedan en otras mand\u00edbulas que las del tiempo. Esa llaga abierta en el estar junto. Esa enfermedad del aire de pro, que se prosigue. C\u00f3mo no. Y progresa y se produce, se propaga y se procobra y se promete y se prosaca de su cesto y su flaut\u00edn encantador como una frase ondulante o un pros\u00f3dico \u00e1spid de ex\u00f3ticos contornos, y una mierda. Aqu\u00ed, bajo la estanter\u00eda. Y otro resto de antibi\u00f3tico devuelto a la babaridad restante, bajo la estufa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Limpiando La Casa por encima. Por debajo, aqu\u00ed, se nos respira en junto. Y te me nos ahondas m\u00e1s y m\u00e1s y te me vas meti\u00e9ndonos, nombre, en la medida de todas las cosas. Ni en griego ni en porte\u00f1o. Tan Tango como Prot\u00e1goras. Protagonistas exagonistas de este \u00e1gora revuelto por tu mansa agon\u00eda sin vuelta. Vestigios de la \u00fanica lucha inimpugnable. Por m\u00e1s vueltas que le den de ac\u00e1 para all\u00e1 y viceversas prosas\u00a0 escobas y palabras a tus restos sobrantes por La Casa. Por la restante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">&amp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Tren de perros trinitarios va a efectuar su partida a la meada nocturna, p\u00ed\u00ed, que me v\u00e1is a tirar, cabrones, dejadme que abra la puerta. Y all\u00e1 va, lanzada a lo oscuro sin redenci\u00f3n bajo el costado de un cerro, La Manada. De aqu\u00ed en adelante ya s\u00f3lo podremos progresar, Tango. Ya s\u00f3lo podr\u00e9 sac\u00e1rtenos a pasear por tus ojos estas raras avenidas de nieblas y fantasmas. Blanquinegras. Sin olores ni maticas. Algunos las llaman campos el\u00edseos y les plantan asf\u00f3delos. Otros, renglones, y los usan para cultivar gamones. Al parecer le dan al cerdo ib\u00e9rico en concreto un aroma a sinonimia patente que causa furor, aunque por igual son aires y se van en aires, s\u00ed, ya s\u00e9 que es raro, lo mismo por delante o por detr\u00e1s. Aqu\u00ed todo es muy raro, como pasearnos juntos del nombre y no de la Mano Azul, larga y de quitaip\u00f3n. Es lo que hay, restante. Algunos lo llaman realidad, otros Milocai, moco una isla de enfermos. Suena todo muy raro aqu\u00ed, a saltos como Trist\u00e1n, ya lo s\u00e9, no me pongas esa tu cara inclinada de ce\u00f1udo payaso perplejo. Que si te veo no puedo aguantarme la llantrisa. Adem\u00e1s ya es hora y justo que te devuelva parte del favor y t\u00fa tambi\u00e9n me nos te asomes a la otra mitad del mundo por mis ojos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Contigo aprend\u00ed con qui\u00e9n pueden bailarse los boleros. Y qu\u00e9 letras m\u00e1s raras pone el tiempo a sus canciones. Qu\u00e9 extra\u00f1as parejas, qu\u00e9 rimas ocultas forman universos. Cu\u00e1nto \u00faltimo Tango principia cada instante. Contigo aprendo a\u00fan el paso en cada paso. Asomado por tus ojos todo el Esto se disgrega como un v\u00f3mito sobrante y un mal sue\u00f1o que hubo nunca. Rueda en sartas de aqu\u00edes pausados, cachazudos como t\u00fa que libres para acompa\u00f1arse, repartidos en pasomano entre el rumbo y la manera, comienzan a mudar vertiginosos sin salirse del comp\u00e1s, del circulo min\u00fasculo de un eco en embeleco, de un huerto muerto que el desvelo convierte en vela y puerto. No gru\u00f1as, \u00bfqui\u00e9n iba a seguirnos a este paso?, ni yo, tranquilo Tango, sin p\u00fablico, mas no privado. De nada, Tango, gracias de nada que por nada nacen, \u00bfa qu\u00e9 me pones esa cara de perplejo?, pues claro que s\u00ed, estamos volando. Otra vez, rumbo a otro mundo raro, s\u00f3lo que ahora est\u00e1s dentro. Sin ruido durante horas ni transportinazo ni mareo de pastillas contra el mareo. Estamos volando en lo eco hueco, Tango. Ya s\u00e9 que es raro paseo, es el otro lado del que ve\u00edas, donde me perd\u00edas, donde no me alcanzabas como a tus primos pero sin pinos, con ojos mates y paso de reloj y mano ausente. Es el otro lado del paisaje, Tango, el \u00fanico al que hoy desde el hoy podr\u00e9 llevarte conmigo. Con tu migo nuestro de cada d\u00eda. \u00a1Pero esp\u00e9rate que abra la puerta, gordo cabr\u00f3n, que me vas a tirar! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Y all\u00e1 va la Manada, lanzada en lo oscuro, bajo un costado de la Luna en su \u00f3rbita sin redenci\u00f3n. Ladrando todajunta al todojunto. \u00bfPero a qu\u00e9 co\u00f1o le ladras, Nui? Pues al suyo, claro. Nui le ladra asustada a su miedo que cada noche lanza un ladrido preventivo tan pronto se desdobla La Puerta en dos. Ahorrativa, que es el femenino de ansioso en prosa narrativa, as\u00ed va ganando kilos de tiempo por lo que pueda venir. Y de Trist\u00e1n todo est\u00e1 claro, siempre: ladra por amor al arte, la escapada con intriga, el esfumarse en la noche para volver con alg\u00fan tesoro fecal entre los dientes, su estrepitoso trompet\u00edn es autobombo y pr\u00f3logo dram\u00e1tico al lanzarse a lo oscuro, yo soy la noche que se recorre y enreda, y se enzarza y se explora y desenreda y se regresa triunfal consigo misma entre esos labios tan suaves tan sin dientes, se dir\u00eda, de tal delicadeza con que transportan su sublime mierda. De generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00bfPero y t\u00fa, don Eugenio? \u00bfA qu\u00e9 lanza su bramido tu J\u00fapiter pausado, siempre despu\u00e9s y detr\u00e1s, siempre tarde aunque ya sea noche, a la ret\u00f3rica sombr\u00eda de figuras irreales donde naranjos hubiera? \u00bfEs cr\u00edtica amenaza al oscurantismo reinante, un ensayo de apocalipsis preventivo? Si traduzco que es mi oficio dir\u00eda que dijera tu \u00fanico ladrido \u201caqu\u00ed se ladra\u201d. Que simple mente constataras La Manada, de tan deseada, al solo modo en que puede hacerlo un cabez\u00f3n renuente, encarn\u00e1ndola. \u00bfY es eso ensayo, siendo funci\u00f3n de un acto \u00fanico sin vuelta?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero \u00e9sa no es la cosa. La cosa es que aqu\u00ed, por esto vac\u00edos andurriales sin olor donde te he tra\u00eddo al final, de repente a Don Eugenio le empiezan a salirnos gafas y barba y a cobrar aspecto de viejo mono masturb\u00e1ndose con sombras ni prestadas siquiera, regaladas. La cosa es que aqu\u00ed en la noche hueca se pasa de la raya oscura, incierta como el paradero de Trist\u00e1n cagante en los laureles, entre dar voz a otro y hablar por \u00e9l. La clase de mierda propia que Trist\u00e1n nunca trae de vuelta de la noche.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Conque otra vez gracias, Tango junto. No me volveremos a verte por aqu\u00ed. Hay paseos a no dar entre las sombras. Gracias por estar, junto en carne de memoria, conmigo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1661 aligncenter\" src=\"https:\/\/transiberianos.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/tango-transiberianos-241x300.jpg\" alt=\"\" width=\"241\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/transiberianos.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/tango-transiberianos-241x300.jpg 241w, https:\/\/transiberianos.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/tango-transiberianos.jpg 283w\" sizes=\"auto, (max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfAcaso hay frase que abrevie el llanto? \u00bfQue lo dilate en procesi\u00f3n de garabatos? Ese que nace debajo del aire, debajo del aliento, donde el cuerpo se encorva y se parte en un sollozo, seguro que alg\u00fan nombre griego tiene.\u00a0 Pero sus dos ojazos pegados a la colchoneta en la casa en sombras, eso no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1066","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ello"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1066"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1927,"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1066\/revisions\/1927"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/transiberianos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}