{"id":432,"date":"2011-03-10T02:04:37","date_gmt":"2011-03-10T01:04:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transiberianos.com\/?p=432"},"modified":"2017-10-03T17:06:42","modified_gmt":"2017-10-03T17:06:42","slug":"los-parias-de-la-lengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/transiberianos.com\/?p=432","title":{"rendered":"LOS PARIAS DE LA LENGUA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">De todos los parias son las comillas aqu\u00e9llos a quienes su cambio de fortuna ha trastornado m\u00e1s, hasta rayar en el delirio. Anta\u00f1o fueron heraldos de calidad, fieles anunciadores de palabras de otros en que pod\u00eda confiarse: sin que importara el sujeto en esa frase del fiar, donde tanto monta y monta tanto palabra o autor o heraldo. Por eso cuando aparec\u00edan comillas se deten\u00eda un momento el traj\u00edn de los p\u00e1rrafos y se les abr\u00eda un hueco, para escuchar atentos: porque la confianza, ah, es un bien precioso sin el que se desmorona la p\u00e1gina, el libro, y la rep\u00fablica entera de las letras, convertida en amasijo de rayas, gestos y ruidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero h\u00e9te aqu\u00ed que hoy se las ve dispersas por las frases o las voces, disfrazadas de buf\u00f3n o maledicente arcediano, con gorros de cascabeles que parecen orejas de conejo. Y que su mera presencia anuncia exactamente lo contrario, a saber, que todo cuanto siga y se oiga por su boca o sus orejas no es de fiar, y ha de sospecharse alg\u00fan otro sentido que, por supuesto, nunca ser\u00e1 propuesto, expuesto ni compuesto sobre el tapete.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Obligadas as\u00ed a arrastrarse por las frases sobre un reguero de baba y bilis, las comillas han perdido la raz\u00f3n, y el ser, y la raz\u00f3n de ser dos. Porque una pareja, es sabido, abre o encierra un espacio de confianza que puede ser margen o par\u00e9ntesis (vid. <i>par\u00e9ntesis<\/i>), o incluso un aparte que abran los dos juntos: pero su espacio ideal,\u00a0 del que toda pareja surge y depende, es la cita, una palabra dada que se cree y se cumple. Baba y bilis, por el contrario, son como se sabe sustancias disolventes, y por ello a veces cauterizantes; ciertamente beneficiosas cuando se trata de cerrar una herida o unos labios hechos pura grieta, pero no de abrirlos. Que es el caso cuando de fiar se trata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Los resultados, a la vista est\u00e1n. Porque puestos a disolver, deshacer y desconfiar, ni siquiera una comilla es ya de fiar para la otra. \u00bfY si no aparece, y la cita se queda en el aire y yo colgando? Yo no me abro hasta que t\u00fa no est\u00e9s aqu\u00ed, ah, pues como no est\u00e9s a la hora de cerrar, yo tampoco, ni por pienso, ni hablar. Sino gesticular airado e insensato de conejos y bufones en el aire.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Y es que el amor de las comillas acaso no sea de este mundo. O tal vez sea este mundo el que no est\u00e1 hecho sino deshecho de ese amor sin l\u00edmites. Porque, si bien se mira, \u00bfqu\u00e9 separaci\u00f3n o qu\u00e9 distancia no podr\u00eda salvar una pareja de comillas? \u00bfTres mil a\u00f1os? \u201cCantar\u00e9 oh diosa la c\u00f3lera de Aquiles\u2026\u201d \u00bfKil\u00f3metros? \u201cUn viaje de diez mil li comienza por una comilla\u2026\u201d Hasta hay quien dice, aunque suene a c\u00e1bala y a deseo en disfraz de argumento o de arcediano, que en el primer d\u00eda del mundo lo que hizo el se\u00f1or Dios fue plantear una cita, y plantar una comilla, que hasta la fecha sigue esperando cumplirse en su semejante y fin; de modo que el intermedio todo vendr\u00eda siendo fiel transcripci\u00f3n de sus proposiciones, y los dem\u00e1s, esperando a que termine para poder contestarle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero c\u00e1balas aparte, \u201c<i>\u00bfno cabr\u00eda cualquier discurso humano en el regazo que abren fieles unas comillas? \u00bfO unos interrogantes (o unos par\u00e9ntesis, en la confiada certeza de que al final todos se cierran)?<\/i>\u201d. Que as\u00ed dijo una vez un hombre a quien yo conoc\u00ed, al que ustedes no podr\u00e1n, jam\u00e1s, por m\u00e1s que quieran, como no sea fi\u00e1ndose de m\u00ed. Se hab\u00eda citado a s\u00ed mismo desde el d\u00eda en que naci\u00f3, y poco despu\u00e9s acudi\u00f3 a su cita, y cumpli\u00f3 su palabra. Y yo podr\u00eda escribir hoy su nombre entre comillas, si no me las hubieran dejado chorreantes de baba que me da tanto asco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0No faltar\u00e1 quien diga que todo esto no deja de ser tambi\u00e9n \u201cbaba sentimental\u201d. Que el asunto de las comillas es pura l\u00f3gica, y no esta \u201cl\u00f3gica\u201d de que me valgo para confundir lo que no est\u00e1 junto. Pudiera ser. Las buenas de las comillas, como heraldos cumplidores, jam\u00e1s han ocultado la condici\u00f3n de palabras de cuantas dec\u00edan, ni siquiera la suya. Pues ni siquiera en sus mejores tiempos han hecho su trabajo de memoria s\u00f3lo, y siempre tarde. Tambi\u00e9n eran conocidas y respetadas en concilios y conventos de l\u00f3gicos y arcedianos, donde sol\u00edan aparecer para anunciar un mensaje siempre id\u00e9ntico: que \u201cesto es un mensaje\u201d y as\u00ed, lo que dice ser. O en otras palabras, para anunciar que las palabras presentes hablaban de otras ausentes. Por ejemplo, de \u201cpalabra\u201d, o de \u201cser\u201d, o de \u201canunciar\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero por mucho que digan de l\u00f3gica, ni conventos ni arcedianos se han librado de la plaga de conejos y su forma de hablar de orejas. Prueba es que hoy, despedidas las comillas de la l\u00f3gica, ya no se habla del concepto \u201celectr\u00f3n\u201d, sino del concepto de electr\u00f3n (cuando no del electr\u00f3n, que el imperio del art\u00edculo consumible alcanza a todas partes, pero \u00e9se es otro cantar). Y mientras aguardan en la cola del paro estrechamente abrazadas y abrazando nada, m\u00e1s que un silencio, dos, las pobres comillas a\u00fan se siguen preguntando qu\u00e9 clase de conceptos son los del electr\u00f3n, y con qui\u00e9n los concapta y concept\u00faa estando m\u00e1s solo que la luna en su \u00f3rbita. O qu\u00e9 les habr\u00e1 hecho la preposici\u00f3n \u201cde\u201d para que la tengan ah\u00ed, cuando nunca se ha visto electr\u00f3n que tenga ni que engendre, que es lo que el pobre \u201cde\u201d pregona sin convicci\u00f3n haciendo de pareja \u00e9l solito y desfalleciendo en el intento. O bien hablan de un \u201cconcepto de clase\u201d, donde ya no es de extra\u00f1ar que las pobres comillas enloquezcan y corran de una a otra y viceversa tratando de entender si se trata de la clase que concibe o de la concebida. Por no hablar del concepto \u201centre comillas\u201d, que es donde pierden definitivamente la raz\u00f3n y se dan resueltamente a la locura bufonesca, o arcediana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">De modo que no, no es cierto que las comillas hayan sido despedidas por razones l\u00f3gicas, sino por razones \u201cl\u00f3gicas\u201d: por la l\u00f3gica de la calumnia, por la raz\u00f3n universal del recelo y la sospecha. Caricatura de la cita de amor, este oficio baboso a que hoy se las ha arrojado no es sino el fiel y exacto vaciado de la bendici\u00f3n, maledicencia sin tasa que bien podr\u00eda, como aqu\u00e9lla, extenderse desde la apertura del mundo hasta la clausura, que promete inminente siempre la aparici\u00f3n de un par de antenitas babosas como gorro de arcediano por un rinc\u00f3n de la frase. Pues, en definitiva, \u00bfqu\u00e9 palabra no quiere decir m\u00e1s de lo que dice? Seguramente s\u00f3lo una, la babosa, que no dice nada. Y mira que entonces lo tendr\u00eda f\u00e1cil, con s\u00f3lo decir algo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero no. Porque en realidad sus dos deditos con los ojos en las puntas lo que hacen es el gesto de agarrar para llevarse a la boca; en disfraz de mirar, eso s\u00ed, que parece m\u00e1s \u201crespetable\u201d que tocar. Pues \u00bfqu\u00e9 significan estas comillas conejiles, prol\u00edficas e insaciables, sino un ansia de palabra comestible que nada sacia? De palabra embaulable que pueda hacerse m\u00eda, a buen recaudo en unas entra\u00f1as m\u00edas que en realidad consisten en un agujero peri\u00f3dico imposible de colmar en el tiempo. De ah\u00ed que sean las f\u00e9rtiles extensiones de diarios y revistas uno de los predios en que medran estas \u201ccomillas\u201d, que en consecuencia mejor ser\u00eda llamar \u201ccomidillas\u201d. Y que hoy no transmiten m\u00e1s mensaje que \u00e9ste, \u201cyo que no soy t\u00fa no te creo\u201d; aunque, qui\u00e1, a m\u00ed me van a enga\u00f1ar, esa frase hay que leerla \u201centre comillas\u201d. Pues en verdad quiere decir otra cosa, a saber, \u201cpara ser yo, no te creo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Triste manera de afirmarse, pardiez, no en un hueco abierto en la palabra ajena, sino abri\u00e9ndolo hasta ella. Poniendo tierra por medio, y oreja y baba y gesto, en vez de tiempo, espera y silencio. Aunque claro, ya sabemos qu\u00e9 nos quiere decir \u00e9ste cuando dice \u201cyo\u201d. O \u201ct\u00fa\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">As\u00ed es que hoy, cuando el azar y la abundancia hacen que me tope a cada paso un par de comidillas por la frase, me apresuro a alzar dos orejas protectoras. No para oir lo que quieran decir, que no lo dicen, pero ni siquiera lo que no quieren decir: sino para no oir que no quieren. O de lo contrario pronto estar\u00eda tan loco \u201cyo\u201d como un par de comillas sin pareja.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0<b>\/<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0Vuelta paria por el triunfo, la barra es hoy todo un s\u00edmbolo: a saber, una barra. O mejor dicho, lo era: pues de repente se ha visto sacada de sus apacibles ocupaciones, ordenar quebrados por las baldas del p\u00e1rrafo o arreglar estrecheces de espacio para que cupieran unos versos invitados. Sencilla, resuelta y minuciosa, no le han ido nunca a la barra sutilezas y disquisiciones de g\u00e9nero alguno. Lo suyo era la faena de puertas para adentro, el orden dom\u00e9stico en que no importa ser provisional porque no est\u00e1 en los calendarios, los coloca, mejor o peor torcidos. Alguna vez incluso se la ve\u00eda salir a la calle con lo puesto, es cierto, pero era para echarle una mano a unos par\u00e9ntesis vecinos, demasiado ocupados para multiplicarse m\u00e1s, o a unas comillas despistadas a las que hab\u00eda pillado un cambio de p\u00e1gina y no pod\u00edan ya suspender su cita. Pero poco m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Y de repente el Texto se llen\u00f3 de barras, y de todas lenguas y oficios ven\u00edan a buscarla para discursos en p\u00fablico, como si todas las palabras\/os se hubiesen convertido de repente en barres\/barras de alterne\/terno\/terna, como si de repente ninguna\/no quisiese perderse nada alternando todo, y como si hubiese de darles la alternativo\/va precisamente ella\/llo: diestra\/o,\u00a0 s\u00ed, pero en otras faenas sin tantas luces ni lentejuelas\/los.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">A la barra el triunfo en el alterne social la ha vuelto infeliz. En cuestiones de g\u00e9nero\/era era\/ero er\u00f3ticamente inculta, puede, pero sab\u00eda lo suficiente para entender que eso era cosa de teatro o de novela. En el mejor de los casos, de poes\u00eda, que era lo suyo; eso s\u00ed, s\u00f3lo cuando tocaba arreglarse para salir, que la barra siempre hab\u00eda sido muy ordenada.\u00a0 Cada cosa en su sitio, el pan pan y la prosa prosa, y entonces s\u00ed, ya no hay m\u00e1s que hablar: que otra cosa era\/ero lo del sexo\/exa hexagonal, poli\u00e9drico, de caras infinitas en infinito alterne, y vertiginoso, cuando toca ponerse en el sitio de las cosas. E incluso sab\u00eda de alternar lo uno y lo otro, s\u00f3lo que no a esa velocidad y con tal frecuencia. Porque una cosa es el r\u00e9gimen dom\u00e9stico, de relojes para adentro, y otra bien distinta cuando las palabras se ponen nuncas a jugar y a tratarse como cosas, y a tocarse y oirse confundidas por las almohadas o con los embozos o al rev\u00e9s, o del derecho. Y si algo cre\u00eda tener claro era eso, cuando tocaba ponerse en el sitio de las cosas no se le ocurrir\u00eda ponerse a poner las cosas en su sitio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Pero no, mira t\u00fa, que ahora en cualquier parte se ha vuelto norma de trato el alterne, sin alternativa posible. Y en cualquier parte, en el Ateneo Mercantil o en una ponencia del Congreso de los Diputados\/das, de narices y sin esperarlo, te topas con una barra por la que hay que pasar para no desairar a alguna\/no. Y no, para la barra no hay alternativa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Bueno, o eso cre\u00eda, la pobre. Que la cosa ha llegado tan lejos en la palabra que hasta su resto de vida privada\/vado se ha visto convertida\/vertido en aparcamiento p\u00fablico, y lugar de alterne por donde entran y salen como reportero\/portera por su casa\/caso. Y la pobre barra supo que su ajetreada vida\/do era apenas la primera nota de una sinfon\u00eda infernal que se avecinaba el d\u00eda en que, al ir a abrazar de palabra a su pareja de hecho, se encontr\u00f3 a su querido barro\/barra alternando con otra barra\/barro, al otro lado de una barra, barra barro\u2026 y todo se le abri\u00f3 de repente como un abismo fangoso e infinito, y corri\u00f3 al espejo por recordar qui\u00e9n era, y del otro lado del cristal, como de una barra extendida y multiplicada, la miraba\u2026 un rostro de barro\u2026 barra barra, barra barro, barra\u2026 barra barro\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Entonces algo hizo clac, y la barra, con un tajo sin fondo en sus entra\u00f1as, sigue circulando por ah\u00ed, esbelta como modelo de moda, prototipo de una nueva lengua superior, inmune a toda contradicci\u00f3n ya prevista que pudiera salirle al paso. A su marcha sesgada e insinuante de un cuerpo y una historia de los que siempre escapa por su tangente intacta, hermafrodita y sagrada casi, resuelta y resolutoria, requerida, admirada y deseada\u2026 pero paria\/ario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">R.I.P.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como I.N.R.I, m\u00ednimas y diminutas y llenas de \u00edes, esas abreviaturas de eternidad parecen rid\u00edculas en tiempos con prisa, con todos esos puntos sobre las \u00edes que se les caen por ganar tiempo a m\u00e1quina, o haciendo inestables malabares como payasos que se tropiezan de repente con sus pelotas en sus narices, o entre los pies, como hombres venga a dar vueltas a sus recuerdos delante de sus narices, en las ajenas, o entre sus pies, por no hablar de focas, dioses o planetas.\u00a0 Los pobres abuelos chochean, \u00a1si hasta siguen saliendo a la calle con esos anticuados calcetines de puntos! Se ve que en sus tiempos ganar tiempo era algo solemne y trascendente, que s\u00f3lo se hac\u00eda una vez por todas. Como morirse o salvar al mundo. As\u00ed pasa, que vagan perdidos por los renglones de esta vida abreviatura, se dir\u00eda que buscando sin hallar la versi\u00f3n extensa. Porque el caso es que algo quer\u00eda decir aquello, \u00bfpero qu\u00e9 era? Y se juntan en los parques y otros cementerios de la prisa, y apurando los \u00faltimos soles en los bancos hablan del tiempo, que algo iba a decir, pero se me ha olvidado, \u00bfse acuerda usted de qu\u00e9 era? Y no, no consiguen recordarlo, pero siguen d\u00e1ndole vueltas y vueltas, cada cual a su abreviatura aunque todas recen igual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">CH<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: palatino-lynotipe; color: #b8b1b1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La pobre abuela se junta en el parque con el R.I.P. y los dem\u00e1s, pero ella no dice nada, los oye. Si acaso, cuando est\u00e1 varias, chsss, les manda callar un poco para oir jugar a los ni\u00f1os. Ella no es como ellos, ni frecuenta l\u00e1pidas ni tallas ni ha tratado con m\u00e1rmoles y bronces, ni lleva calcetines de puntos en los pies, los hace. Con su ganchillo paciente e infinito que hace uno de dos, dos del derecho y uno del rev\u00e9s, o al rev\u00e9s, mientras dure el hilo, sin rechistar. Su voluminosa literalidad, sin querer, se hace centro all\u00e1 donde se posa de alg\u00fan breve horizonte en que se congregan chistes y chismorreos, achuchones y chuchos meneando el rabo, chocolates y estornudos, Jes\u00fas, a ver si se me va a enfriar el Ni\u00f1o. El de la vecina, o el de la sucesora, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s dar\u00e1, en ese ganchillo de hilo sin cabo que teje madre o hija, dos del derecho, uno del rev\u00e9s, callado entre los Ripis y los Inris que a\u00fan siguen dando vueltas a sus historias y sus bufandas, siempre tan mal rematadas, \u00bfquieres que le ponga unas borlas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero ahora, al parecer, ya no se la precisa. Los fil\u00f3sofos sesudos proclaman en los libros el fin de la bufanda y del estornudo, y los anuncios de las tiendas ofrecen por una de ganchillo tres memorias recuperables.\u00a0 Con borlas de espejismo que no abrigan, es verdad, pero con muchos colores, y ruidos, y hasta chismes y cachivaches muy animados que se mueven solos, dicen. No como ella, tan gorda y pesada que ya s\u00f3lo es, \u00bfpor qu\u00e9 no lo dir\u00e1n de una vez, como si no los calara?, un estorbo en sus renglones. Que ya no se tejen a mano y de espacio, sino de prisa y a luces. Alucinar\u00eda la che, como dicen ahora, si no fuera porque a ella las luces nunca le hicieron pensar en siglos de letras y renglones, sino en ruedos y trajes de sangres y miradas, y espadas, y abanicos. \u00bfC\u00f3mo va a meterse en esas tertulias del banco de al lado?, si sus perlas de recuerdo son \u00e9sas, tan falsas y bisuteras, y no fines de proyectos ni trayectos fracasados?: chanclas y apapachos, y chocolates con churros, y chistes, y charangos\u2026 La che, que es vieja y gorda, a estas alturas de bajada sabe que ellos, los solos, los que se cuentan de a uno, no la han acabado de entender nunca, aunque algunos entonces se le acerquen como a enigma y los dem\u00e1s, los m\u00e1s, corran a parapetarse tras un tramo de burladero que a ellos, con las prisas y mirando s\u00f3lo d\u00f3nde poner los pies, les parece recto. A clavarle interjecciones, a chistarle y lanzarle insultos o piropos, a animarla o curarla o convencerla, o hasta matarla en dos de una estocada de silencio en todo lo centro, con tal de no acompa\u00f1arla sin m\u00e1s en la faena. Y no iba a ser distinto ahora. Porque la che sigue soltando salivilla al hablar, y teniendo morros y una lengua h\u00fameda y ros\u00e1cea, y ocupando mucho m\u00e1s sitio del necesario, el doble, y a ellos, los de a uno, los solos, siempre les ha preocupado lo preciso. Y no van a cambiar, a estas alturas de bajada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed es que la che es hoy un paria manso que apenas rechista, repartida en dos letras, en dos generaciones, en dos g\u00e9neros, ella que sin embargo sigue siendo sin querer, all\u00e1 donde se planta, voluminoso centro de horizontes diminutos que congregan infalibles en la boca los chistes y las chanzas, lo que hace re\u00edr, lo diminuto, los chapines nuevecitos y el chapoteo en el charco,\u00a0 menudo chasco, cuanto se mima y se prolonga entre la lengua y los dientes como queri\u00e9ndolo hacer redondel, de luces o de sombras, qu\u00e9 m\u00e1s dar\u00e1, como mama el Ni\u00f1o chico o el que chochea, sin achuchones apresurados por salir de estampido entre los labios a alguna acera recta que lleve cuanto antes, por el camino derecho, a alg\u00fan horizonte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si chusco o chabacano su destino, si para chillar o atender sin rechistar, d\u00edganlo otros. Cierto es que compararlo, con otra de su pueblo por ejemplo, la e\u00f1e, que tambi\u00e9n se vino de la ciudad a la aldea global en busca de fortuna, podr\u00eda acaso ser materia de una bonita tragedia. O de una comedia chusca. O de alg\u00fan entusiasmo postizo y chabacano. D\u00edganlo otros, que la che, a diferencia de su tocaya, ni chilla ni rechista. Aunque a ella no le hayan quitado una ex\u00f3tica montera, sino la vida, ni le hayan rebanado un postizo, sino el alma. Pero es que hay pueblos y pueblos, aun en el mismo. Y la e\u00f1e siempre anduvo metida entre due\u00f1os y se\u00f1ores, frunciendo el ce\u00f1o y haciendo ense\u00f1as, en lugar de calcetines de punto que abriguen para los pies. Y mira que lo dec\u00edan en uno de los pueblos de su pueblo, quien siembra ciza\u00f1as recoge malas sa\u00f1as; pero se ve que la e\u00f1e nunca escuch\u00f3 a nadie. Por eso ser\u00e1 que es tan popular en tiempos ensordecidos, en uno de los pueblos de su pueblo.\u00a0 Porque ni ella ni sus admiradores entender\u00e1n nunca que pueda haber dos del rev\u00e9s y uno del derecho.\u00a0 O al rev\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Que sigan pues con su apa\u00f1o del derecho, que si te frunzo el ce\u00f1o me pondr\u00e1s tu cu\u00f1o o al rev\u00e9s, que si me ci\u00f1o a los hechos, que no te llames a enga\u00f1o, que t\u00fa lo que quieres es meterme un ca\u00f1o, dando vueltas todo el tiempo a lo m\u00e1s obvio, lo que a estas alturas de la frase redondel est\u00e1 claro en todas las cabezas, co\u00f1o, por hacer misterio de que sacar tajada del sencillo redondel de la faena del que salimos todos, en el que entramos todos, unos de rev\u00e9s, otros del derecho. Por eso es que la che hace ganchillo sin rechistar, madre o hija patria o matria, jubiladita en su banco y descuartizada. \u00a1Derecho!, \u00a1ser\u00e1n chapuzas!&#8230; anda, anda, traed aqu\u00ed a ver c\u00f3mo os lo arreglo, \u00bfpero cu\u00e1ndo se ha visto hacer derechos lo que son reveses, o al rev\u00e9s? \u00a1Que eso no se tiene que ver, que es lo que sujeta!, anda, trae\u2026 pero el nieto, o hijo, o padre -el abuelo no, por la reuma- a estas alturas ya ha salido corriendo a la gran superficie redonda a comprarse diez pares estampados con banderas o con ositos por el precio de uno; claro que uno siempre es otro, as\u00ed es que sale gratis. Y la che sin refunfu\u00f1ar y sin montera sigue tejiendo descuartizada en el parque.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">Y es que ella no se importa, sino sus calcetines, de ellos. Despu\u00e9s de todo esa era la raz\u00f3n de tanto tejemaneje, \u00bfno? Los pies calientes y la cabeza fr\u00eda, dos del rev\u00e9s y uno del derecho, es proceder viejo y probado para entretejer madejas. Un sonido y un silencio, una ce y una hache, un hombre o una mujer, en fin, dos del rev\u00e9s, uno al derecho, \u00bfpor d\u00f3nde iba, que me hacen perder el hilo?&#8230; pero \u00bfhacer derecho a estas alturas de reveses anudados, con lo que me han costado?&#8230; es de suponer que la che siga repasando sus perlas de bisuter\u00eda, tonter\u00edas, el ho que la dej\u00f3 por una e\u00f1e, aquel ocho infinito de una calle en que juntos tejieron algo, en fin, redondeles falsos y diminutos, chorradas, chascos, sue\u00f1os chafados, churros repartidos en una cama, dos por el derecho, uno en el rev\u00e9s,\u00a0 chatos en la esquina los domingos, y chuflas en cumplea\u00f1os, y tambi\u00e9n chozas y machetes, achiques desesperados, naufragios chicos, salen dos del rev\u00e9s,\u00a0 y uno del derecho, y muchos hechos, otra vez ha venido el fr\u00edo, y muchos dichos, parece que ya alargan los d\u00edas, y a lo hecho, pecho. Y mejor si es repartido, \u00bfno querr\u00e1 usted el m\u00edo, se\u00f1ora?&#8230;. chssss\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><span style=\"color: #b8b1b1; font-family: palatino-lynotipe;\">*<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De todos los parias son las comillas aqu\u00e9llos a quienes su cambio de fortuna ha trastornado m\u00e1s, hasta rayar en el delirio. 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