HUELLAS FEMENINAS

Lo que menos se perdona a una mujer es ser carne de nacimiento, y quien menos, los encarnacionistas. Qué curioso, como a una idea. Que tampoco espera al idealista para darse, ni aunque sea a la fuga. Y a propósito, acaba de venirme una pisando fuerte y con ganas, conque ustedes lo pasen bien /…/ Pues ya, eso era todo, nada, mi gata Rita, que quería hacer profesión de fe minina sobre el teclado de aizinc caliente. Pero ¿por dónde iba?… ah, sí, menos mal que ha dejado huella y aquí no se tira nada: p0ssssssss4º´´       coi3,zn     fgvq. Sí señor, ésa es mi Rita.

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