Mico
Avenidas de naranjos en silencio.
Roces de voces, ecos
de azahar.
La vida es un gato y una tarde
no vuelve.
Avenidas de silencio en los naranjos.
*
Extinción
Cómo ruge la vieja muerte
dinosaurios humosos en el cielo .
De alguna parte con prisa
van al parecer y vienen
a dar en lo que es,
menuda sorpresa,
un avión distante de la tumba
que estoy haciendo en mi
casa hasta completarla.
*
Cuadro roto
Encallada marina
por la bahía inmensa las nubes
son.
La tarde en silencio calla nada
a la quebrada
que roza el viento.
La traza blanca en el azul del avión.
Las naranjas por las ramas
pero a lo suyo.
Ramonean las perras
olivas bajo el olivo.
La sierra está.
Y el último sol aún
peina las arrugas del cabezo en piedra
al borde de la sombra sin espejo
ni rastro del revés.
Sólo en la luna como siempre
Alba bellísima de suyo,
bajo el diluvio rosa del almendro encima,
sobre un mar de margaritas en la yerba inmóvil
mira mientras nada
nada en el fresco verde.
Ciprés sobre nube en velo,
mundo al revés,
salir con mi muerte a vueltas de este cuadro
sólo podría hacer bien.
Siempre que al partir lleve consigo
la puta moto de paso.
**
Enojos de parra
Ojos de gata en hojas de parra
quince años uno
enojos del tiempo
sentido ninguno,
piel con piel acaso sólo
dejarse estar
al viento acaso,
dejarse
solo acaso al viento
pasar.
Sin preguntar,
para qué,
ante qué se inclinan tan solamente
las palmeras.
*
Perra en reja
Vida perra.
Lengua seca,
perra en reja
erre que erre.
Se ve que no se oye.
Sierra lejos. Sol partido.
Reja negra. Nube roja.
En alguna parte entre tanto
aún patente-
mente inmóvil se adivina
conejo. Se ve
que ya ni se ve
ni se huye.
Cae la sombra,
perra vida,
erre sin erre entretanto
reja sin perra.
Rúbrica
Rúbricas sin firma en tinta rosa
ante la luna notario dan fe de algo
más
y menos
sucio que el amasijo
de muecas en griterío ante todo
feo. Fe o
paz al menos:
esta vez
tarde.
Imperativo categórico
Déjame tenderme, sierra
frente a los días.
Déjame volar, vencejo
junto a sus casas.
Déjame quererme, perro
tras de mis pasos.
Déjame quedarme
mujer en tus espejos.
Déjemete llevar…
lléveleme dejando…
¿por qué no puedo pedirme
imperativamente
nada yo?
Déjame beberme
gramática el café,
que se me enfría.
Y ya es casi tarde
La gata la luna
la reja enmedio
nada.
Mi nombre tu nombre
entretanto palabra
vida.
Entre tanto algo
en la noche
mira.
*
Que la muerte sea un bosque murmurado
bajo la lluvia y nada
dolerá.
Olerá a madera, hongos y limacos.
Que la muerte sea acera repicada
en agua de mirada y nadie
pagará.
Apagará discreta mente sin labios las colillas.
Que la muerte sea un día
de lluvia y nunca
habrá pasado.
Pasará agua descalza por mi patio.
*
Oración
Dános tú,
quien quieras que seamos,
valor para inesperarnos.
*
Receta 1
Pom,
la naranja rueda.
La rueda naranja
chof.
El orden de los factores altera el producto,
mántengase fuera del alcance de los niños
las matemáticas, los neumáticos
de las naranjas, de la lengua
las gramáticas, lejía, los dentistas
y ante todo de cualquiera
de las formas los informes informáticos.
Hombre y pico cavan una tumba
en un día laborable.
Tres hombres en un día laborable
cavan tres tumbas
y pico
por el mismo jornal.
El orden de los productos altera a los productores,
manténgase fuera de alcance
de un hombre la economía
de la boz, su insensata orografía
de picos ondulaciones y plusvalías,
y sobre todas las cosas
de las fosas el día.
*
Pájaros en el cielo
Solos como recuerdos
sin horizonte.
Sin nido.
Suspensos
nombres entre los labios
quietos.
*
Nana ciega
Duérmete Rita,
pequeñaja
rota,
duérmete un rato,
cierra los ojos, ay,
que se escapa el gato.
*
Gata viento en botella
Gata runrrún de sierra remota
Gata gemir
confuso de niños lejos,
chirrido de puerta en vano
abierta,
gata crujir
de frío el techo,
sombra fugaz por el huerto
el Viento.
Ruido en latón de platillo el grifo
que se desangra de viejo.
Nombres de amor que se confunde en
silencio.
*
Satori
Ese estar yo visto en agua quieta,
llovida presa,
durará en silencio
hasta que llueva o llore
y corra de piedra en piedra
¿qué?
Regando o rogando
adiós por un paraguas.
Y que no se atore.
*
Mundo verde
tapete.
Siempre trucado
el momento dado,
no así el dante que suele
por lo apremiante
(si es que da tiempo)
llamarse instante.
*
Incontabilidad
Es hermoso este naranjo,
este centro de gata revolcada
en polvo de universo,
en la grava de esquinas y pieles de camino
hermoso el órgano mudo
y azul de la sierra lejos.
Debe de ser
hermoso ése que mira
haber tanto y una rosa
nueva junto a la verja.
Tanto haber y todo siendo
sin cero poco.
Sentado en el libro de las hojas
verdes y los caminos
por contar
queda este haber
de ser
sincero polvo y piel sin centro, falta
de quién que mire el quienquierequé
cada mañana sin falta
ni deuda de ése que mira. Debe
de ser hermoso.
Debe de haber
vivido.
*
Adiós
Me voy:
adiós,
a saber adónde,
a vuestro recuerdo
acaso.
Haber querido
ser, no tener
sido sino
sino eso: acaso
me voy.
Como vine.
*
Embeleso
Sabio beso
peso
de un labio a solas
olas
en que la pena se posa
breve sobre la arena
suena
apenas su paso leve, pluma
fiel y peso
del amar, meta y regreso
a una
piel de arena en embeleso
de espuma, labio
sabio y breve al sol que a solas
ante el alud azul en que se sume
alumbra a olas y a dioses
en su locura de luz que se presume
pura
la penumbra que murmura
rota
gota a gota
la simpar dimensión de la derrota,
el rumor de una mar sin rumbo que hace suyo
derrumbándose en arrullo
ese mudo fragor de veces en el agua, donde fragua
una voz de una vez en el murmullo
de mañanas y de ayeres,
donde hoy es ese leve
son de paso sin huella en donde eres
peso breve, labio
fiel y sabio en pie de espuma
que en la arena de piel en embeleso
a una, con un beso,
pesa y pasa,
reposa,
cesa.
*
Gotacuentas
Una gota.
Dos gotas.
Dos veces
Una gota.
Una vez
Dos gotas.
Hubo aquí una encrucijada
Una vez.
Uno contó
Cuántas veces
Una gota.
Otro contó
Cuántas gotas
Una vez.
Ninguno acabó
Su cuenta.
Los dos acabaron
De contar.
Una vez fueron dos
A contar.
Dos fueron a contar
Una vez.
*
Hielo
Y hélo aquí , hielo
repentino en el espejo
del último invierno sin aliento
alguno
dibuja un corazón en los cristales
del tiempo.
Que a penas latido borrará
el dedo gigantesco de los vientos.
Escribe
por alguno de sus nombres en la luna
el rostro impenetrable de la ausencia.
Que aullidos en la noche ignorarán
perras viejas muertas las palabras.
Hielo, hielo aquí sólo,
repentino en el espejo sin aliento
ninguno.
*
Desnuda azul
(grabado de Miren Ariño)
Azul lejos
sin pared. Sin cerca,
nada que sustraer
al naufragio. Ni una palabra
que añadir. Salvo solo
encallado silencio tal vez
perdida en azul lejos
como quien dice en el fondo por puro reflejo
una botella sin naúfrago
correspondiente,
una derrota sin cartas
ni viceverso sin remitente,
una sombra a penas
perdida en azul
lejos.
*
Pisadas
a tientas en la noche
sin huellas, impasible
bajo un cielo raso mudo
tras años de presencia suspendida,
entre oscuros volúmenes de ausencias que guardan
ciegas sin labios su palabra a los muertos
las fregonas no aúllan.
Tres perras y yo podremos
dormir en paz, aquí
después de todo, y tanto
ladrar marcial a la luna
sólo la palabra pisada engaña.
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