Falta de orografía, o de la España bacía

De chico escuchaba a los ministros de Franco hablar de embalses y viaductos para “corregir la orografía” de un país “de siempre tan deficiente en materia de comunicaciones”. Y de siempre tan deficiente en materia de comunicación dictada yo pensaba que en efecto ahí tenía que haber un error no de la dictadura, claro, sino en los dictados. Pues cómo iba nadie a pretender corregirle su falta de orografía crónica a un país entero por más que la fe, eso también se oía, mueva montañas.

       Ha pasado el tiempo, si es que no se trata de otra penosa errata, a mi alrededor han cambiado las caras y los nombres, y al contemplar el paisaje político y moral tan distinto que hoy me circunda como a Ortega y Gasset, antes Lista, no logro apartar la vista de una serie de televisiones de este otro mundo que me tienen sobrecogido. Pues mostrándome de pronto que todo ha sido siempre una grande y libre lucha por el relato, y del Guadalete a Guantánamo pasando por Guanahaní una misma reconquista dramática de la historia al pie de la letra, lo de Colón con las Indias, una hipérbole, lo de Elcano en cambio una parábola,  lo de Núñez de Balboa un párrafo abrupto a corregir por otro canal y punto, y hasta la toma del Gurugú una errata de topografía y no de Franco por más que dijera mi abuelo que estaba allí,  en un estremecimiento me descubren que todo este tiempo quien ha andado errando fuera de sí por una orografía crónicamente defectuosa en efecto no era yo.

        Sino Alonso Quijano el Bueno, cuyas huellas no obstante aún podrían seguirse como un vaciado en el fango según los más optimistas. Pues olvidado entre nosotros todo dictado ajeno de una realidad hace ya tanto en régimen de corregimiento perpetuo, entre coacción de nadie y consentimiento de cualquiera corrigiendo en coalición molinos pero gigantes pueblan hoy ya sin problema los montes correctos, los no desertados sino desiertos de suyo de una orografía ya no corregida pero correcta sin más, y sin corregidor responsable a la vista hasta donde alcance. Ésta en donde últimamente, pues dicen que estáse trocando el clima, se dan estos aires no vaciados pero vacíos, horros de toda voz humana por toda la España vacua pero aun así no evacuada, vaciada pero por nadie como materia de excavaciones o prevacaciones en ninguno de los casos arqueológicas. Sino de una lógica postmodernamente aplastante donde sólo se escuchan si acaso rumores de golpe en el vacío como batanes virtuales, aunque realmente encantadores con sus conjuros y letanías majando sin descanso en todo cráneo todo lo majadero como anuncios de un gigantesco no sé qué decir, algo que nos haga falta a corregir y que  inexorablemente acabaremos deseando a muerte en el acto como no sé, un orgasmo de infarto provocado por la experiencia inmemorial de una naturaleza virgen, en otra segunda vivienda pero de primera en cualquier península barataria pero exclusiva, y de cuyo nombre no querer acordarse entre auriculares ensordecedores de la última generación por el momento disfrutando de un yogur con fecha de fruta del paraíso sin caducar.

          Conque sí, a juzgar por las huellas alguien ha tenido que andar todo este tiempo colegiblemente herrado fuera de sí, porque no era yo, para haber corregido una orografía tan a medias entre nadie corregente y ningún corresponsable, ni un miserable corresponsal o un corredactor-corrector a medias de anuncios de Marinador, ciudad de evacuaciones: no hay sino leer su topografía, en un mapa claro, o colegir sumergidas en su defecto las ruinas romanas junto a la costa. Y por defecto claro como yo no he sido tendrán que haber sido colegiblemente otros: que es decir como siempre los mismos cuya huella sigue siendo como nunca tan notoria como vaciada en fango, corregidores responsables como ninguno de haber hecho como nadie por leguas y galeones enteros, y otrosí por güevos, otra España bacía prometiendo corregir tan singular falta de orografía con yelmos de Mambrino en exclusiva porque sólo faltaría, aunque faltaría más, hasta eso a medias colegiblemente.

*

        O lo que es decir corrigiendo y convirtiendo a la escritura de oficio santo en régimen de corregimiento perpetuo, entre coacción de nadies y consentimiento de cualquieras, por todos sus lugares comunes en todas sus lenguas hasta el último rincón y por su falta, por su falta, por su grandísima falta de orografía vueltos en penitencia sus caminos reales de sendero en procesión de renglones fantasmales, apisonados de paso todos a un mismo son como atajos de patanes salvo errata encantadores para su corrección al paso de sus puntuales pasos dominicales y festivos de guardar como nadie a todas horas como cualquiera aunque mejor con mucho, clic, mucho emotivo icono por todas partes iluminando las escrituras clac literalmente en procesión invocando.exe paso por paso al pie de la letra el segundo advenimiento del Word al mundo con los gestos correctos de gerente corregente de su creación 2.0 como corresponde clic entre pitos y palmas con división de opiniones entre bocinas vecinas al paso del gran cristo del atasco dominical marcando entretanto a megustas y nomeplazcos clac a montatascos y capullitos los pasos a seguir en su mítico cortejo entre automóviles efigies clic de momento inmovilizado clac aunque entre tanto cirio en apariencia animadas por sí solas como ninguna entre todas las ánimas de carga que ocultas en sus extrañas entrañas las sustentan clic al redoble de los dobles detallados y de talladas estampas al instante policromadas en cromos de lo que fuimos y a lo que vamos, de lo que somos a un son clac unísono como no hay dos clic manteniendo el suspenso y el embargo por toda su deficiente orografía no embargante su aplastante testimonio de fe en las escrituras por lo que se ve clic correctamente iluminadas en todos sus lugares comunes hasta la última parcela del último renglón, clac, correctos ya y conversos sus viejos campos de batallas en retablos de adosados vacíos donde instalarse en cualquier momento inconfundibles patrones de comportamiento ejemplar clic modelados para reconfortar en cada quehacer cotidiano o perdón, clac, corrección, clic, confortabilizar la actividad de cualquier día a día correcto a la media luz de sus hornacinas, a medias vacilantes y cambiantes a medias con el mando a distancia de las jaculatorias a media voz para corregirse de oficio como fuere menester  y la otra media muda, desgranando por lo bajo sus cuentas entre los dedos para mudar de patrocinio a discreción de continuo, ya que de hecho de nicho en nicho no hay tan gran trecho, y así de hueco en hueco desierto sin desertar cada cual en su hueco sin ahuecar por nadie jamás, aunque iluminando siempre las escrituras en lo que cabe y mejor con mucho clic, mucho emotivo icono por todas partes clac para ilustrar lo vacío de este mundo hasta colmarlo y de esta vida vana con anuncios de otra segunda vivienda, como anticipo al menos, los domingos y fiestas de guardar  cualquier día a día como es debido litúrgicamente hablando.gif por señas a medias clic, a medias palabras clac la mirada perdida entre las manos asidas al símbolo de su fe que es la hostia de interactivo y el copón de intrapasivo para hablar con su creador clic por aceras y carreteras literalmente en procesión invocando.exe su segunda venida al pie de la letra ya no encarnada, paso por paso policromada al instante iluminando las escrituras con los gestos correctos de gerente corregente de la creación 2.0 en cualquier trance y circunstancia como corresponde clic entre irresponsables como ninguno y corresponsales como cualquiera clac hasta poder ofrecerlos todos subidos en una nube aparato ceremonial mediante a solas en presencia del Señor clic Corregidor ausente al margen de cualquier inquisición, clac, desde el santo prendimiento dominical del mechero en el madero para que abrase la fe el mejillón pecador clic obviamente con escolta de carabineros entre judías recalcitrantes con almejas entreabiertas clac para honrar a la parrilla en memoria de San Lorenzo hasta la transfiguración del Monte Tabor encendido de amor en montón de cenizas por el escorial clic de tocones abrasados y cabrones abrasando aún clac salvo errata clic cualquier cosa de creer a su paso por tan deficiente orografía pero con tanto emotivo icono clic tan ilustrada como emotiva no siendo ambas pero pasando clac claro está en un cliclac por el paso doloroso del cristo del gran atasco en el poder o viceverso resucitado en prosa clic imposible discernir con tanto emotivo icono clac al caer cara al sol su santo día por Cuelgamuros abajo, de vuelta al gesto de gesta de estar de revuelta en casa al amparo del patrón indiscutible de siempre clic originalmente doblado para ser franco en versión 2.0 clac al redoble de los dobles sentidos como protagonistas resentidos doblando por corregir de carril en carril como posesos divinos, con división de opiniones entre bocinas vecinas, el curso de una historia 0.2 doblemente original clac como no hay dos clic originalmente doblada como ella sola para ser franco errando por defecto sin errar por una orografía desierta sin desertar como el caudillo del pueblo electo sin elección ya anunciara dividiendo entre pitos y palmas las aguas revueltas en pleno alzamiento aún al cruzar el Rubicón por Gibraltar, divide y vencerás como corregidor, clac, que nada para confundir herejes de todos los tiempos en la actualidad como un buen reparto escénico de la crónica o crónico de la escena heroica de la Escritura del todo a medias clic entre la gesta y el gesto a medias correcto del todo por corregir en cualquier momento clac entonces o ahora como tú o como yo en un clic clac, desde el alcalde de Móstoles al de Arrigoriaga con mucha ilustración emotiva y aun más emoción ilustrativa por todas partes iluminando la escritura por ejemplos, o prescribiendo la ilusión por ejemplo por todas partes y mejor con mucho, mucho emotivo icono clic tan sólo con pulsarlo compulsivamente clic en régimen de compulsa permanente clic con el gesto de gesta correspondiente clic de estar como siempre corrigiendo como nunca en escena y en directo y sin errar clac el errar del discurso como nadie por una orografía tan deficiente crónicamente hablando como cualquiera, que todos somos humanos,  como quien dice como Isabel o como Fernando entonces o ahora como tu yo que es mi tú o como me too que también, y que tanto monta porque monta tanto ilustrando la animación correinante como animando a la ilustración corregida de lo que fuimos y a lo que vamos, de lo que somos a un son unísono como él solo, y como no hay dos, clic, desde el alcalde de Arrigorriaga al de Fuenteovejuna todos a una en la actualidad como corregidores de oficio aunque mecánico santo clac ilustrando la pasión de que habla la escritura clic o de la escritura que habla crónicamente corregida a todo color y voz y en realidad aumentada en todos los sentidos hasta ilustrar corrigiendo así el relato vívidamente dramático como el drama relativamente vivido desde un principio clic desde luego incontestable clac contando en cualquier momento con vivir para contarlo por descontado en el desenlace con el acento correcto, clic clac, vívida o vividamente manteniendo el suspenso por tan deficiente orografía entre dobles sentidos como protagonistas resentidos redoblando la voz a medias del todo clac clic como profesión de fe en la nueva Jerusalén del todo a medias en versión originalmente redoblada 2.0/0.2 depende, colegiblemente del misterio a voces de la barra y en cuál sentido colegible por lo que se ve se apoye en ella por lo que oye de una voz por todas entre las dos versiones de Siones a una, grande y libremente vacía/ bacía no siendo ambas mientras sea siendo clic clac a un mismo son contable pero actuando como un dramático somos pero contando de una vez por todas clic al unísono de todas por una vez clac como no hay dos anunciando como ella sola clic clac como quien dice urbi et orbi como Isabel y como Fernando entonces y ahora como tu yo que es me too y como mi tú que también que tanto montan hoy como ayer porque montan tanto como divisas de empresa por derecho como al revés, imposible discernir con tanto emotivo icono en viceprosa conversa al viceverso y viceversa además a la vez errando y suspenso sin errar como errando por toda su deficiente orografía ya correcta y conversa clic conversando y corrigiendo aún sin embargo ni rebozo clac hoy como ayer en escena y en directo con tal de seguir como cualquiera replicándose y en la procesión como quien dice como nadie clic procesando la actualización o actualizando la procesión por favor espere en Dios y no corra clac, como tu yo por ejemplo que es yo también porque también es me too por ejemplo como yo clic o como yo por ejemplo clac tan emotivo como ilustrado aunque mejor con mucho, mucho emotivo icono de frente o de culo no siendo ambos y mejor que mejor de perfil, claro, distinto en la actualidad, con muchos follogüeros y penitentes a verdugones y agüeros siguiendo en multitú o multiyó de mitúes y tumíes entre megustas y nomeplazcos la proceclic  de los pasos correctos o la correclac de los pasos de la proceclic o viceclac en verso, imposible distinclac con tanto emoticlic mostrando de hecho a medias del todo el valor original del doble del todo a medias que resulta ser uno clic como yo por ejemplo clac por ejemplo de yo clic/clac, y el que de hecho hace falta con una orografía tan deficiente para ponerse a corregirla echándose a andar en andas portandas de una vez por todas paso por paso abrasando cualquier cosa de creer a su paso, de todo, aunque todo a su paso despacito y con buena letra literalmente emonjil por lo que se oye, tan emotiva como ilustrada por lo que se ve no siendo ambas al pie de la letra entre tanta efigie automocionante de momento inmovilizada clic por conmoción clac pero aun así pasajera entretanto entre tantas ánimas de carga que ocultas en sus extrañas extrañas la sustentan clic en apariencia animada como ninguna clac con tan emoticocionante reparto en escena y en direclic además a la vez al redoble de los dobles senticlac como protagonistas resenti clic dos  a una entre gestos a medias correctlac de gerentes corregeclic del todo por corregiclac como corresponclic entre corresponsales como cualquiera irresponsables como ninguno, clic, clac, aunque de tal modo y a tal punto ilustrados e ilustradas todos y todas en tantas y tales gestas gestuales tan vívidas o vividas en retablos de vacíos adosados, y en patéticos catecismos animados en la reproducción con tanto patetismo catético salvo errata que al fin, de tanto verse en polícromas hornacinas y en carteles iluminados como nadie clic ilusos como cualquieras clac todas y todos modélicos por igual conforme al mismo patrón de corte celestial, clic, clac, a falta de iluminación definitiva con tan pocas luces bastara una simple falta de orografía tan singular para que en esa España figurada bacía literalmente hablando en figuras de la noche a la mañana ya nunca se pudiera poner el sol sin falta, día tras día, en tan rotunda frase desde el ocaso hasta el orto gráficamente hablando por defecto en torno a sí misma clic se pusiera el mundo como se pusiera clac como siempre como nunca y como ninguna otra cualquiera por aceras y carreteras con la mirada perdida, asidas las manos al símbolo de su fe que es la hostia y así sea por los siglos de los siglos, clic clac.

* *

         Y de ser así, correcta y conversa tanto ha su orografía en escenario de un acto de fe en las escrituras, y en catastro de catástrofes prosaicas las trágicas estrofas del fin irrevocable de su historia; cautivo y desarmado el ejército azul de sus horizontes serranos, y rotas sus líneas rojas a tachaduras de errores mandados a galeradas para su corrección en concreto con uralita; olvidado pues hace ya tanto todo dictado ajeno de una realidad incorregiblemente única en este régimen de corregimiento perpetuo, colegiblemente consigo misma por única realidad me temo que a tal España imaginada bacía por una mera falta de orografía ni por error la corrige con presas y presos alzados y alzadas en el Llobregat ni el mismísimo Mambrino que viniera a tocarla con su barretina mágica.

Conque aun menos a fuerza de tocarnos las desinencias la penúltima versión de asistenta/asistonto en funciones del Verbum Perfectum.0 permutando maquinal palabras y palabros en Manlleu como en Moguer día tras día del primero al penúltimo en 154 artículos de fe para descansar en el último, aunque no en paz por desgracia, ni mutatis mutandis como quien dice ora pro nobis ora pro vobis en 365 posturas al día incluyendo pronominalmente al menos la de tu yo como la de me too,  la de tirios como troyanos y churras como merinas entre galgos o podencos, y la del diestro huevo de Colón como la del siniestro del borrico de Espartejero irrumpiendo entre diputados y diputadas como señorías por no hablar, claro, de la postura del misionero o del avestruz no siendo ambas en coalición que más raras se han visto últimamente, pero ante todo incluyendo entre los puntos que más tocan al asunto la correspondiente al 69 tan celebrada no sin razón sino con sinrazón por todo el mundo en cualquiera de sus partes, aunque ante todo en aquéllas en que el sol nunca se pone ni a asomarse, pues dicen que estáse trocando el clima y últimamente anda delicado de corazón.

O lo que es decir no ya sin pies ni cabeza patas arriba o cabeza abajo según sino además a la vez, colegiblemente a medias del todo, errando en carne y hueso de palabra al menos y sin herrar apreciable opineal o pinealmente hablando por una orografía gramatical o gramática pedregosa de pe a pa o de cabo a rabo, por defecto incorregible a todas luces de la noche a la mañana por lo que se ve, y aun del alba hasta el crepúsculo de los tiempos por lo que tampoco se ve.

 ***

        Pongamos como quien dice predicando de su propio predicar a cualquiera de sus habitantes, aunque además habituando a ojos vistas en hábitos consumados sin haberse habitado nunca como cualquier urbanización vendida en plano, que a juzgar por lo que se ve urbi et orbi en adelante se les hará justicia putatis putandis a ellas y ellos corrigiéndose al hablar por elles que de siempre es lo que tienen en común, porque asalta a la vista y encima es norma simple por la que corregirse en todos sus actos de lengua salvo acaso uno. De suerte que ya sin pelos en elle a lo largo y ancho de su anatomía gramatical, y aun con elles todavía en su orografía anatómica por defecto, incluso ya correctos y conversos como quien dice como tu yo o como me too en adelante además correctes y converses en el seno de la escritura, y ya sin error posible, se pueda seguir como cualquiera errando por este país como ninguno, con una orografía tan deficiente de siempre en materia de comunicación corregida al dictado que yo sigo pensando por mi cuenta, claro, que es donde justamente tiene que estar el error. No de la dictadura que hoy no hay por lo que se ve sino en los dictados, por lo que no se ve. Pues cómo iba a verse cualquiera corrigiendo él solo como nadie, para ser franco, una falta semejante a todo un país de semejados tan fielmente por lo que se oye en orografía tan inaudita por lo que se ve como la de esta España bacía, donde día tras día el sol por defecto nunca se pone sin falta que corregir así salga por tu Antequera dejando de meterse por mi faltriquera, que ya es faltar, o se ponga por mi tú en cuanto despunte tu yo que también debe ser me too por defecto, claro, distinto.

        Y todo por una nimia deficiencia crónica de su orografía, comarcal o cerebralmente tan singular opineal o pinealmente hablando como no hay dos por duplicado en el original y no sólo en la actualidad  sino además a la vez desde un tiempo inmemorial en cualquier momento, ya que de tan plana cerebral o comarcalmente hablando permite no ver el sol ponerse poniéndose rotundamente en su lugar en 365 puntos al día a lo largo de su órbita. Conque de sombras y proyecciones pronominales sobre planicie tan ancha y pulida como Castilla, nueva o vieja según, ya ni hablamos.

*

O como quien dice sólo como quien dice solo tula tula tula llevas, por mi yo y por me too y por todos mis compañeros/eras de hoy y de ayer y de todas las eras/eros, que adónde iba a llevar. A esa lengua de ángel vacía, bacía ni tuya ni mía no siendo ambas en que vertirse diverso divirtiéndose de paso en prosa pero conversa como quien no quiere la cosa viceversando en viceprosa o en viceverso no siendo ambos. Que es decir como aquí sin ir más lejos, pero yendo, a ver de enmendar entuertos corrigiendo al que no rige en escena pero real realizando el ideal pero en concreto con mucho yerro que se sostenga, y uralita para taparlo todo al final hasta hacer del mundo un lugar mejor que qué decir, pues tan cortas se quedan la Nueva Jerusalén como la Nueva España por no hablar de Bayreuth… aunque eso sí, qué suspenso tan excitante… ya está, incluso mucho mejor que Marinador.

        O lo que es decir en esa lengua de ángel de uno u otro género no siendo ambos en cualquier caso creada para emisaria de la buena nueva, y propaganda, de la encarnación del verbo o lo que es decir en cualquier caso: que es decir que decir es, se ponga como se ponga el mundo por derecho o al revés, y por tanto en cualquier caso como una col o un chorlito sin cabeza en tanto cruda existencia nada más que un decir, salvo siendo el que anuncie nada menos que el Decir es Uno nada más y nada menos. Y ya que se diga lo que se diga siempre se puede decir que de cualquier modo decimos como podemos, como podemos decimos de cualquier modo, y se puede decir que siempre se diga lo que se diga ya. Y a ver si a lo largo y ancho de orografía semejante de semejantes represemejados hay mi tú con lo que hay que tener para discutírselo a mi yo siendo yo su me too y él mi su tu yo, que aquí nadie es más que nadie pero tú ni eso y además yo más.

*

       Que no es poco echar en falta, ni menuda falta de orografía. Como para haberse de estar ya a perpetuidad en corregirla por poderes y convertir a la Escritura de oficio santo en régimen de corregimiento perpetuo, entre coacción de nadies y consentimiento de cualquieras en ausencia de los interesados, por todos sus lugares comunes en todas sus lenguas hasta el último rincón de todes elles incluyendo ýes griegues. Sobre todo hablando de éstas que fueran un día itálicos romances, si antaño tan angélicas hoy desmoronadas bacías peninsulares, continentes vacíos sobrados de continencia y corrección o aislados contenedores repletos de memoria a la deriva en el naufragio no siendo ambes, claro, témpane flotante con foques monje a modo/moda de retable, con emonjiles emoticones aplaudiendo que es gerundio plausible en cualquier caso de género y viceverso. 

 O lo que es decir por toda una eternidad, pongamos de quinientos años,  siempre a fuer de reverenciado doctor no pero estando en ello como reverendo doctorando en la ley vieja o nueva como Castilla, no siendo ambas según como en Campazas. Y por ende como quien dice  predicando de su predicar a cualquiera de sus habitantes, ergo predicable predecible en cualquier momento persona y voz: a saber, que si su ser llega a ser predicado será el de predicador predicando, mas nunca el del predicador. Que el puesto como quien dice está ocupado cómo y cuándo y por qué modo de quién iba a ser, por uno predicando que es Gerundio pero él solo y como no hay dos por antoanonimasia. Que entre latines y romances metidos ya en bacías y en vacíos donde flotar suspensas,  sub limes entre yelmos de encantar y cuencos de ver pelar uno u otro las barbas del vecino no siendo ambos, otro emblema mejor para la verdadera España bacía o vacía no siendo ambas según jamás lo vieron los siglos. Ni aun con tal afán estando en ello por toda una península barataria en cuyo nombre seguir sin querer acordarse por lo que se ve a todas luces de la mañana a la noche, ni aun del alba hasta el crepúsculo de los tiempos por lo que tampoco se ve.

*

       Y con lo que hemos adelantado desde el padre Avelino y su puntero, no de láser pero de avellano aunque saltaran chispas igual, en materia de revoluciones precisamente en torno a este punto, lo que hay que ver: que una nimia falta de orografía siga permitiendo no ver ponerse el sol sin falta en planicies cerebrales rotundas como frases. Por rodadas o por rodar no siendo ambas en torno a sí mismas, como poco desde los tiempos del cefaloplanismo, con tal de mantenerse cara al sol a perpetuidad en el alba de los tiempos como virginales evas profesionales y auténticos adanes en la actualidad. O sea como aquí sin ir más lejos pero yendo, hasta fuera de la pantalla pero dentro, en genuino Estado del Movimiento sin moverse pero estando en ello. O lo que es decir  en gesto de gesta gestándose y a punto en plena Movida inamovible de la inminencia y el último grito de actualidad; normalmente un ay sin ir más lejos porque tampoco hay que exagerar, eso en absoluto y por principio y si es necesario yendo hasta el extremo de pensar eludir las sombras por rodar con ellas.

Y que así el ocaso no sea el caso jamás, permaneciendo cambiando al amparo movedizo de tan diminuta falla flotante (garantía absoluta de portabilidad, diezmo de descuento a grupos en Josafat) entre la celestial ortografía del terreno escriturable o la terrenal orografía de los cielos asaltables no siendo ambes pero discurriendo por elles, opineal o pinealmente hablando, entre dos Españes tan literalmente figuradas bacía prodigiosa de verdad como prodigiosamente vacía de verdad, ni figurada ni literal.

*

       Que es decir hoy como ayer yo diría, como diciendo estuviera, como un no sé que decir. Un gigantesco rumor de golpe en el vacío como de batanes virtuales, aunque realmente encantadores con sus conjuros y letanías majando sin descanso en todo cráneo todo lo majadero como anuncios de no sé, si estuviera diciendo yo diría de algo que nos haga falta a corregir de suerte que lo acabemos deseando a muerte en el acto como sí sé qué decir: un orgasmo de infarto provocado por la experiencia inmemorial de una lengua virgen profesional en una segunda a seguir por un segundo, y otro y otro, como auténticos adanes todos en la actualidad. Yo diría como quien dice diciendo que es gerundio, aunque sin decirlo, su decir tan circunstancialmente autorial como autor de circunstancias depende pero siempre tan decisivas como qué decir, como decir decidiendo qué y cuándo y quién.

       Tan decisiva que conviene mirarla siempre de frente aunque sea de espaldas, faltaría más, tan anchas como Castilla nueva o vieja según, y desde tiempos yo diría que inmemoriales desde los tiempos de Don Felipe, no el Segundo que es gerundio a seguir de pleno derecho y de hecho seguido, sino el primero de los González. Que aun no siéndolo yo diría como diciendo estuviera que sigue estando como presente de continuo discreto en la actualidad cómo iba a ser: como un idiosincrático yo diría a fuer de un potencial sujeto a explotarse incondicionalmente,  que de condicional ni asomo, a discreción de continuo de San Francisco a Campazas al menos mientras el sol no se ponga en nuestros dominios. ex, y siga corrigiéndolos a todos en consecuencia por turno y en secuencia y además a la vez yo diría como quien dice como quienquiera que diga necesariamente y sin falta, por falta de orografía mejor, al amor de un etcétera  clic automáticamente clac personalizando cliclac como quien dice un yo diría diciendo, o por dicho o por decir no siendo ambos, como quienquiera diciendo que diga yo diría etcétera cantimpace por los siglos de los siglos amén por doquier. Aunque como en casa, claro, en ninguna parte como en Campazas, clic, actualizando aplicación aplicando actualización, clac, por favor espere en Dios pero sentado o en la gramática reprogramática y no corra clic clac.

        Y con lo que hemos adelantado desde el padre Avelino, y su puntero, y lo que hay que ver: toda una España bacía por una nimia falta de orografía crónica, pero de tal magnitud en una sola lengua que lo mismo podría apreciarse en la Argentina o aquí como su incapacidad ortográfica para escribir con el culo de la noche a la mañana, lo dicte quien lo dicte, o como virtud orográfica para iluminar desde el orto al ocaso clic con mucho emotivo icono clac en directo y en escena además a la vez una manera de hablar errando y sin herrar en ningún momento por todos los tiempos, y voces y modes y persones, en carne y huese de palabre al menos corrigiendo y conversando con incesantes conversiones de sí misma a sí misma originalmente dobladas por una orografía gramatical o gramática pedregosa de pe a pe o de cabo  a  raba, por defecto incorregible a todas luces de la noche a la mañana por lo que se ve y aun del alba hasta el crepúsculo de los tiempos, por lo que tampoco se ve.

*

        Y que al cabo de tantos años como revoluciones en torno a un mismo lugar común, el sol que más calienta y que nunca se pone como es debido por escrito al menos; al cabo de tantos siglos de tan acreditada falta de ortografía, anatómica por defecto, como de orografía por defecto mental tan opineal como pinealmente hablando incorregibles, incluso a través del lenguaje indescifrable de las televisiones de este otro mundo al final va a ser que viene siendo aquello que se me revela el verdadero sentido de todo esto, y de que hasta hoy se venga dando porque se da vengándose o viceversa en una España bacía o vacía de verdad no siendo ambas: el viceversa o viceverso, o viceverse.

       Yo diría que por poder desdecirse o predecirse no siendo ambes, como diciendo estuviere, en cualquier momente y mode y persone y voz no siendo todes. Y todo, que me aspen, para que molinos pero tan gigantes como viceverso en viceprosa pueblen ya sin problema tanto monte desertado o desierto que tanto monta, no siendo ambos desertando de una orografía no corregida pero tampoco correcta aunque estando en ello corrigiendo sus faltas a perpetuidad, por defecto con una soberbia humildad como ella sola y como no hay dos. Y sin corregidor responsable a la vista hasta donde alcance, por sí sola y por todas las Españas además a la vez ni vacías ni evacuadas pero evacuando, por delante o por detrás se mire adonde se mire en los siglos todos, coral o coanalmente hablando en régimen de corregimiento hace ya tanto perpetuo entre coacción de nadies y consentimiento de cualquieras corrigiendo en coalición, no, ni eso: pero estando en ello que como en casa en ninguna parte como en Campazas, a falta de orografía mejor, capital por derecho de las Españas bacías o vacías o viceversas no siendo ambas según. Eso sí, en viceversión original como no hay dos desde su mismo origen doblando cómo iba a ser, por sí misma como ella sola.

***

        Mientras el sol se pone inexorablemente y en lo alto del silo desde su nido vacío la cigüeña contempla los campos de Lerma en el colmo del silencio henchirse de un vano azul, al filo de la plaza sobre el abismo, cabe la tumba del Empecinado empeñado en haber pasado, repasar el viento entre arcadas aun sin turistas fantasmas  de paso el paso de los siglos desde hace dos, rumiar el río hace veinte el destino de los olmos junto al puente romano, en la ribera hace treinta dos caballos lastimosos remendarse las heridas del viento en el maletero con la ayuda inestimable de un alambre y una esperanza, al sur, al sur donde no te hagan volar la cabeza los repentinos destellos de otra obra inmortal en ciernes que la cometa de papá, al viento de los pinares sobre la España bacía deslumbrante de espuma sucia  y salivas y alguna que otra gota de sangre, pero ajena siempre, la cigüeña en su nido mira las barbas de su vecino pelarse de frío al pasar tiritilando entre raíces arrancadas de su lugar en una u otra ribera, y pone las de sus plumas a remojar en el caudal invisible que corre, corre en vano azul en el colmo del silencio más corriente, y lo más lejos posible de esta España arrasada a ras de suelo el viento corre por hacerse al amar lejos del Aquí y el imperio omnipresente de su ojo triangulando ah  ya, lo de Mordor, las coordenadas subordinadas del reino tenebroso del anuncio omnipresente del Aquí donde todo pasa clic sin haber pasado clac pero pasando clic clac, de todo pero todo pasando en su mirada bacía.

         Sobre la cual en concreto con mucho yerro forjado  en su nido la cigüeña crotorando se pregunta qué nuevo verbo será éste, y qué nueva anunciará, qué nuevo programa de salvación con qué pistola y cuál revolver en la cabeza una y otra vez les obligó a pronunciar con unción lait y fitnes quirieleison, y riperanprotet oral pro nobis y cuál les prohibió esta vez la entrada a su palabra, y pisar las bibliotecas bajo pena de muerte anunciada y creisi tío qué gore, de qué cañón o qué horca salió esa bandada de esputalarios beatos, de entre qué labios escrofularios de piedra pómez para talones bancarios insuperables que les llevó a cobijarse despavoridos al amor de televisiones de este otro mundo con pasión extraíble, entre voces imperiosas escarneciendo por ridícula corona de espinos y majadas la boina del abuelo y cuál lanza de Longines, eso que es suizo y caro, se les hundió en las entrañas para tener que gemir al borde del extásis zoé kai psijé cariño o daguti beibi que tanto montas, practícame un poco el romance latino en griego de Nuevayó mientras generaciones de hojas como páginas que cantar puntocom se confunden arremolinadas en las redes del viento que en silencio huye, huye voces aterradoras de ninguna tierra, mientras en lo alto del silo inmóvil colmando el cielo con su presencia contempla sin mover una pluma clic sin un parpadeo clac en el colmo del silencio en vano de azul henchido colmar su mirada y alzar el vuelo la cigüeña ¿quién?

 

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