El caso Kinapudó  (pesadilla pandémica)

Encontrados en Alcantarilla pero de Murcia restos de lo que jamás se hubiera dicho un ciudadano, aun pudiendo en catalán o en castellano descompuesto sin haber compuesto durante esta pandemia, cosa sin duda digna de mención, cosa digna de mención, cosa digna de mención sin duda no siendo por la escueta nota dispuesta a su lado sobre la mesa con la sola palabra Kinapudó presuntamente a mediados de Marzo, pero coincidente por completo con la interjección policial forzándose la puerta de su casa rural a fines de Diciembre, coincidencia que descartaría cualquier coincidencia y demostraría su carácter intencional, como instalación, por lo que la asociación de víctimas familiares del finado, o viceversa, ya ha anunciado ir a reclamar, por vía judicial, sus derechos como obra de autor, cosa digna de mención, que la policía científica ya está tratando de descifrar, por su  parte, por si fuera señal en clave prensa mediante, cosa indigna, pero de mención, para inminentes atentados de células durmientes fuera de las cerebrales una vez descartada toda intervención de Neurona mayúscula o minúscula, en este caso, a la vista de las noticias sobre el mismo, más la opinión de cirujanos y psicólogos y hallarse ya  la misma  (Neurona) por otra parte en curso de investigación actualmente (desde el Ramón y Cajal) incorporada a la instrucción pública (del sumario) por su implicación política con lo que se dice podemos (nada menos), incluso con una minúscula, ejecutar gracias a ellas los seres humanos (algunos escogidos obviamente de entre ellos),  que sumado a todo lo anterior ha llevado finalmente a que se declarara por razones obvias (esta pandemia) desde el exterior del ministerio del interior que de momento se descarta solicitar nuevamente su intervención, al ser Supremo (el Tribunal), en este caso por tratarse en primera instancia no de ningún desafuero (de aforados) sino lo que se huele a la legua cosa indigna de mención (citando al ministro) y máxime habiéndose manifestado Él  (el Supremo) más de una vez desde una u otra de sus sedes, y desde la del Sinaí por lo menos con atronadora rotundidad citándole a Él mismo (el ministro) no estar capacitado para entender en el fondo de semejantes asuntos, ni pudiendo todo desde el primer minuto y más en materia de difuntos nada en absoluto, ni Él ni nadie, conque no hay más que hablar y fin de la cita (del Supremo del ministro y del ministro y fin de la cita), mas como nada ni nadie, ni Él (el Supremo), está legitimado para obstruir su actuación (del Supremo, el Tribunal), y menos lo que sí se huele a la legua un donnadie indigno de hacer cosa digna de mención ni con minúscula como él (el ministro, citando textualmente a la oposición yo, no el ministro), es claro y meridiano (como un pronombre) que un semejante asunto por más que fuese un difunto no podía quedarse ahí  (con que se cancela también su cita), y en efecto el citado cruce de declaraciones (recién) excitadas de esta mañana ha empezado provocando  en el parlamento (como era de esperar) esta tarde que por parte del portavoz de la Oposición (su trozo de vocear o vox vociferens concretamente) se calificara lo ocurrido de nauseabundo y lo que se dice (a la vista de las noticias) de literalmente hediondo en este caso Kinapudó, (según dijo) un asunto de alcantarilla (la de Murcia presuntamente) en que da naúseas tener que meterse a chapotear hasta el culo de mierda según palabras textuales, obviamente salpicadas (figuradamente hablando claro) de veladas alusiones, muy protestadas desde la otra mitad del hemiciclo (o sea el cuarto de al lado), a la cloaca máxima (no la imperial, la policial) de Villarejo (el comisario, no el pueblo) y no precisamente el de Salvanés (añadió), aunque tampoco tenga ya cura y también le lleguen hasta los pies (prosiguió) a su miembro más apreciado (del gobierno) vista la diligencia empleada para llegar cuanto antes y a fondo hasta el final (concluyó) en este auténtico asunto de Alcantarilla con mayúsculas (o sea que sí la de Murcia presuntamente): de suerte en fin que a renglón seguido y sin pausa ni para respirar tras abrirse la posibilidad ante este caso de hallarse tras este caso ante la posibilidad  de otro desafuero de aforados por ausencia probada de Neurona pero dolosa con mayúsculas o al revés, claro, por derecho y sin más dado lo instante de la urgencia ha urgido a reaccionar con instancia y viceverso (aunque en prosa) recurriendo de nuevo en última urgencia pero en penúltima instancia a quién iba a ser, no siendo el Supremo por serlo y exigir suplicatorio, sino a la Audiencia nacional (la togada) como mediador no obstante mediante en todo caso (y como se sabe siempre excepcional) sólo a condición de no tratarse precisamente de semejantes asuntos (lo más corriente que hay por definición), o presuntamente asumidos por tales, cada uno de ordinario con sus propios móviles y razones perdidos unos e inconexas otras (o viceversa), como es patente en este caso por el uso alternativo de la escritura (para comunicarse o no), en cuyo caso Ella no entiende nunca ni en el fondo ni en la forma o muy raramente, tal como se ha manifestado más de una vez si ya no a través de las Salesas (o las Benedictinas desde Hildegarda) por boca de sus más altos representantes (de la Audiencia) desde los tiempos del o la o lo mismísimo Inda/lo (o la/le depende), para mantener su carácter neutral, y tal  como igualmente debería ser patente al juzgar por sus sentencias o viceverso en prosa y al sentenciar por sus juicios o viceprosa en verso, todas ellas y ellos adoptables en cualquier caso o en todo caso adaptables todas y todos para mantenerlo en cualquier caso a discreción  de continuo (como ya es sabido) aunque de continuo discreto (por lo que no es sabido) pero en cualquier caso, nunca en un caso o en otro sino en uno u otro siempre y en todo caso (se entienda o no en el presente) por pura imparcialidad: conque debiendo ser en éste presunto de un asunto semejante la asunción, en fin,  la de una presunción sin semejante ni parangón, como para haberse arrogado de hecho por derecho dar la nota de este modo sin más y sin prensa por escrito y sin pudor,  aun pudiendo del todo con un semejante asunto en materia de difunto ya era bien fácil olerse, desde el primer minuto, que de entenderse en la Audiencia nada en absoluto en el caso Kinapudó

Mas como en el caso de España nada ni nadie ni Ella ni Él (aun siendo el Supremo), y ni Ello siquiera (desde lo de Inda/lo) está legitimado por fortuna (por qué iba a ser) para obstruir su propia actuación (de Él o de Ella o de Enrique Iglesias), acaba de llegarnos nuestra última hora y una vez más en auténtica exclusiva (con mayúsculas) para nuestra  Audiencia Nacional, según la cual (la hora)  ésta (la Audiencia) sí se nos ha declarado (por guasap) plenamente dispuesta como órgano competente para abrirse en el acto a fuer de coautor responsable del suceso, a título lucrativo naturalmente tomando en cuenta la cuantía de las noticias aparecidas en prensa, y junto a la asociación de víctimas familiares del finado y viceversa como parte interesada en este caso por viceversada en el mismo (y al revés), una mayúscula Causa General en que imputar al primero, al ser Supremo y justo por obstruir a la Justicia, no limitarse a sus atribuciones y actuar en la inactualidad indefinidamente aplazando toda resolución ; a la segunda, por usurpación de sus propias funciones (de Audiencia Nacional) al suspender por prejuicio a la primera vista cualquier clase de juicio, pese a olerse que trasciende su importancia hasta los medios más allá de lo anecdótico, y siendo competencia suya habitualmente en exclusiva como práctica de diario (a loInda/lo) tales epojés desde una época inmemorial en la actualidad; y exonerar a éste de todo cargo, terceramente, al estimar imposible de todo punto certeramente haber terciado en ningún pesar común rareza tan liviana, ni tan rara liviandad cargar con nada grave por razón de inconsistencias sub limes de inexistencia en la inactualidad, ni soportar por tanto por lo uno o por lo otro otra responsabilidad, ni una, que la de poder responder por uno u otro asunto semejante no siendo ambos neutralmente por definición (y otrosí eso sí constitucionalmente garantizada) como lo prueban religiosamente sus numerosas apariciones, en prensa aunque consumadas y hasta tal punto ilustradas que ya a la primera impresión se diría un milagro increíble en este caso (Kinapudó) si a estas alturas no se huele ya a la legua, e incluso a legua y media desde la Alcantarilla de Murcia, por qué quedará sin resolver pero no hay que alarmarse pues será raro con toda certeza pero no será grave y menos aquí en la actualidad, se habrá cogido usted el pandemio o la Covid y por eso febril delira en unas de morir arcadas de hojarasco, pero si se va a quedar más tranquilo y así descansar en paz cójase de paso también un lápiz y un papel,  y cuando acabe del todo déjelo cuidadosamente dispuesto a su lado sobre la mesa.

Que antes o después ya acabará entendiendo alguien más o menos como tú o como yo en un semejante asunto u otro no siendo ambos, pero encima en materia de por difunto sin en esta digna de pandemia haber, mención, descompuesto lo que un ciudadano dicho, cosa, sin duda pudiendo castellano, en, o catalán, se hubiera jamás, habiendo compuesto ya en esta pandemia cosa digna de mención.

 

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